No eres un nombre ni eres una cifra, hoy te hacemos vivir de frente ante esas voces que quieren enterrarte.
Yuliana no te conocí, solo pude observar tu rostro de niña con la cara iluminada de alegría que no sé de dónde sacaste ante el Estado en el que te tocó vivir. A tu corta edad, fuiste desplazada, desterrada y condenada a la miseria, sin embargo tenías la capacidad que solo tienen los niños de reflejar esperanza, esa que te quitó Rafael Uribe Noguera en un impulso de bajeza, queriendo saborear algo más, quizás tu luz, esa que no tuvo él, viviendo rodeado de lujos, con todas las oportunidades que su ¨familia de bien¨ (así como se hacen llamar en un comunicado que emitieron), no pudieron brindarle, y hoy, ellos y nosotros, lloramos su acto.
 
No existen motivos para la tortura a la que fuiste sometida, son cosas que no tienen perdón ni olvido ni nombre. Son actos que como sociedad, no podemos dejar pasar por alto.
 
Duele el alma lo sucedido pero aterra el silencio de personas en los medios de comunicación que no se atrevieron a dar el nombre de tu asesino, sin embargo, sin la menor vergüenza, sí nos contaron, que en tu pequeño cuerpo encontraron aceite de cocina sin importa el morbo, ni el dolor de tu familia, también salieron otros, a defender a la familia del ¨presunto implicado¨, nos contaron que ellos, estaban ¨destrozados¨ que eran gente muy decente y que su abuelo era un Magistrado de Corte, una Corte que pertenece a un establecimiento donde no se actúa bajo la mano de la justicia ciega que se debe impartir para todos por igual, sino una justicia encaminada solo para el que la pueda pagar para bien o para mal, y en tu caso, para mal, trataron de tapar pero no pudieron, pero no dejamos…
 
Y sigue doliendo la cadena de hechos que se desprenden de tu cruel destino, ahora resulta, que Rafael ¨de bien¨ esta internado en una clínica, a la cual fue trasladado por intoxicación de sustancias psicoactivas. Lo trasladó Francisco Uribe Noguera, el que llegó al lugar donde fuiste brutalmente masacrada, para recoger a su hermano y llevarlo primero a un instituto de salud mental para hacerlo pasar por loco, un loco que actuó con premeditación, ya sabrás que antes te había ido a buscar a tu pequeña casa, donde te vio vulnerable, donde quizás pensó, que nada le iba a pasar porque eras pobre, porque eras indígena y que la voz de tu familia sería ahogada por el poder político y económico que ostenta su familia. ¡Pero no! el cálculo al ¨loco¨ le salió mal y hoy todos somos tus padres, tus hermanos y eres nuestra para exigir justicia. Tu nombre no tiene partido político pero nos hace elevar la voz del dolor y nos agrupa a todos.
 
No nos importa que Rafael Uribe Noguera sea amigo del hijo del Fiscal, nos tiene sin cuidado que hubiera estado en la casa del señor Fiscal hace pocos meses, no nos interesa que su familia sea allegada al poder máximo de este lodazal ni que los suegros del hermano de tu violador, pertenezcan a la junta directiva del periódico más influyente de Colombia, ni que su hermano sea socio del bufete de abogados más prestigioso de Sur América.
 
Nos interesa que honren tu memoria porque representas la niñez que se nos va entre las manos a esta sociedad que día a día, parece que despierta para exigir JUSTICIA.
 
Qué clase de familia de bien se presta para lavar tu cuerpo sin vida y borrar la barbarie, qué clase de familia de bien, qué clase de hermanos  se prestan para hacer pasar a uno de sus miembros como enfermo. De una u otra manera, nos resignamos a que lo protejan pero qué clase de ciudadanos tenemos en Colombia para que se presten en levantar una cortina de humo, aludiendo que ahora el corazón de Rafael Uribe Noguera se encuentra mal.

Eso no es novedad, pero ¿cómo el corazón no le falló cuando te quebraba en pedazos agarrado a tu frágil cuello? 
 
Ya es hora que Colombia piense en la pena de muerte, por qué tenemos que mantener a un pedófilo por el resto de su vida, la cadena a perpetuidad nos cuesta a todos los ciudadanos que tendríamos que mantener a ese engendro y proveerle salud y alimentación, no sin antes pensar, que seguramente se pasará por la faja a la justicia y sobornará a alguien para que le den casa por cárcel, se escape o peor aún, termine en una lista de las Farc y lo veamos ostentar alguna curul, firmando tratados de paz y aplaudido por la gente que condena la acción individual de tu infortunio, pero calla ante las miles de niñas que han sido víctimas de violaciones sexuales como tú.
 
Tengo tu imagen apuñalada en mi mente y me pregunto una y otra vez, cómo fueron tus últimas horas, cómo fue tu angustia…

Tu nombre no es solo un nombre ni eres una cifra, hoy te reconstruimos y te hacemos vivir de frente ante esas voces que quieren enterrarte.


Descansa en paz, saliste de este mundo, sin lugar a dudas a un lugar mejor. Si Dios existe, ya te debe tener a su lado. 

PD. Qué clase de medios tenemos en Colombia. 

Gracias Twitter, somos y tenemos voz. 

Gustavo Rugeles, felicitaciones por ejercer el periodismo real, ese que no le vemos a Julito y que estupefactos fuimos testigos el lunes cuando todos evitaron dar el nombre para proteger a la distinguida familia. Vergüenza absoluta producían.

Señor Fiscal Néstor Humberto Martínez, confiamos en que usted impartirá justicia. Da muestra de ser un hombre racional y seguramente prima más la justicia a Yuliana de 7 años, que la amistad que une a su hijo con esa escoria de sujeto.
@leszlikalli