Análisis de Camilo Rubiano Becerra

Desde que inició el año, el gobierno Santos adelanta una campaña donde señalan que los sobornos hechos por Odebrecht se dieron en la pasada administración. Lo curioso de esto es que la Secretaría de Transparencia, agencia que lidera estas acusaciones, no haya actuado para evitar que la corrupción el año pasado le costara a los colombianos cerca de 23 billones de pesos. Adicionalmente, el precario trabajo de esta secretaria ha permitido que la corrupción en el país día a día aumente sin control y le haga perder a la nación recursos considerablemente importantes.

En días pasados, la Contraloría General de la República reportó 363 hallazgos que le representaría al país un detrimento de 242 mil millones de pesos por malos manejos en los recursos provenientes de las regalías. El Contralor denuncia que Colombia todavía sufre de una serie de elefantes blancos. Por ejemplo, en el departamento del Meta, la Contraloría encontró un posible detrimento de 74 mil millones por la construcción de edificaciones que no necesitaban y que ahora se encuentran abandonadas.

Igualmente, en estos hallazgos se encuentra que los sectores con más problemas son la educación, el sector de la salud y lo que tiene que ver con agua potable y saneamiento. En el primer sector la Contraloría encontró un posible detrimento de 36.475 millones, en el segundo la cifra se acerca a los 14.899 millones de pesos y en el ultimo sector el valor que perdió el país fue de 9.525 millones de pesos, algo bastante preocupante y que afecta directamente a la ciudadanía.

Otro hecho de corrupción que el país descubrió hacia finales del año 2016 y donde ya hay unos capturados, se dio en la empresa más importante del estado, en este caso se desviaron cerca de 30.000 millones de pesos que Ecopetrol tenía destinados para apoyar proyectos con las comunidades que viven en las zonas de exploración. Lo curioso, es que frente a estos casos la flamante Secretaría de Transparencia del gobierno Santos bajo la tutela del antiuribista Camilo Enciso, no ha actuado y con su silencio se podría convertir en cómplice de estos reprochables casos.

Lo delicado de todo esto, es que mientras los colombianos que tuvieron el incremento mas bajo históricamente en el salario mínimo y tendrán que pagar un IVA del 19% en cerca del 60% de la canasta familiar, el gobierno permita que el derroche de los recursos públicos continúe y de esa forma se siga agrandando el hueco fiscal que ya está cerca de los 40 billones de pesos y que irresponsablemente el presidente Santos y el ministro Cárdenas se lo trasladaron a los colombianos con la reforma tributaria.

@camilorubianobe

Publicado: enero 17 de 2017