Hoy en Colombia estamos viendo un escenario triste, donde la irresponsabilidad de unos pocos, impulsados en muchas ocasiones por intereses políticos de quiénes han buscado incendiar el país, a costa de afectar el bienestar de miles de ciudadanos, con el único objetivo de fortalecer sus aspiraciones políticas; tienen en vilo a nuestra juventud, a miles de estudiantes de la universidad pública que han sufrido las trágicas consecuencias del paro en la educación.

Recordemos que el pasado 18 de Octubre, después de largos debates y discusiones, el Congreso aprobó el presupuesto general de la nación presentado por el gobierno Duque, el cual batió el record de inversión en educación en Colombia, convirtiéndolo en el rubro de mayor importancia. En ese momento se aprobaron $41.4 billones de pesos, 4 Billones más que en 2018.

Sin embargo los estudiantes se unieron para protestar frente a esta cifra y exigir mucho más, algo que nunca sucedió durante el gobierno anterior a pesar de aprobar cifras considerablemente menores. El presidente Duque en un acto de liderazgo y responsabilidad decidió escuchar a los estudiantes y el 14 de diciembre firmó un acuerdo con líderes estudiantiles y profesores para invertir $4.5 billones adicionales para la educación durante su cuatrenio de gobierno; de nuevo rompiendo las marcas de inversión en este importante sector.

A pesar de esto y mientras se daban estas negociaciones, se generaron paros estudiantiles que perjudicaron a miles de estudiantes; cuyo único interés era continuar con su educación de calidad. Un derecho que aun se esta viendo vulnerado por culpa de unas pocas asociaciones estudiantiles (influenciadas por políticos irresponsables) que se niegan a permitir el reinicio de las clases en algunas universidades.

No sólo se ha afectado la continuidad de universitarios, sino que se ha afectado su alimentación; algunos de estos estudiantes suplen su nutrición diaria con la alimentación a la que pueden acceder en las universidades publicas. Han afectado el presupuesto nacional, ya que a pesar de estar en paro se ha continuado con el pago de profesores, plantas administrativas y mantenimiento de los campus, y han afectado el desarrollo del país y la inserción laboral de muchos talentos jóvenes.

Ahora, bajo premisas absurdas, algunas organizaciones buscan seguir retrasando la entrada de las universidades, cambiando su discurso, pero manteniendo el interés político de desestabilizar. Su nueva excusa; es exigir el desmonte del escuadrón anti disturbios de la Policía (ESMAD). Al cual aprovecho para dar mi apoyo y respeto en este blog, así como agradecer por la protección que brindan a miles de ciudadanos en las situaciones que exigen su actuación.

La pregunta que se me viene a la cabeza es, ¿seguirán un grupo de irresponsables con intereses políticos incendiando el país a costa del bienestar de nuestros jóvenes estudiantes? Debemos Pararle-Bolasa quienes buscan conseguir sus intereses sin impórtales pasar por encima de más de 130.000 jóvenes que hoy tienen en vilo la continuidad de sus estudios.

Prórroga:

Aprovecho para decir que me extrañó ver la falta de solidaridad de algunas asociaciones estudiantiles y unos sectores políticos de izquierda que han promovido los paros, con los ESTUDIANTESde la escuela de cadetes General Santander; víctimas del terrorismo canalla en Colombia.

@gabrieljvelasco

Publicado: febrero 4 de 2019