mencionado. En la operación corruptora más grande y vulgar de nuestra historia reciente, conocida como la mermelada, la familia Samper fue una de las más favorecidas. Claudia García Jaramillo, esposa del humorista Daniel Samper Ospina, sin mayor experiencia ni trayectoria, resultó nombrada como directora de postconflicto de la Presidencia de la República.

Así mismo, Miguel Samper Strouss, hijo del narcopresidente Ernesto Samper, ocupó dos importantes cargos en aquel gobierno: viceministro de Justicia y director de la agencia de Tierras. Igualmente, Samper Strouss hizo parte de la lista de personas que resultaron favorecidas con multimillonarios contratos asignados a dedo por parte de la cuestionada fiscalía de Eduardo Montealegre y Jorge Fernando Perdomo. Samper, como la impostora y estafadora Natalia Lizarazo García -quien comercialmente utiliza el rimbombante nombre de Natalia Springer Von Schwarzenberg-, recibieron cientos de millones de pesos por hacer absolutamente nada. 

Desde su creación, se ha advertido que la JEP, además de ser un tribunal para la impunidad de las Farc, es un antro de corrupción y politiquería. Allí trabajan las esposas de Iván Cepeda y Eduardo Montealegre.

Igualmente, desde sus orígenes, el samperismo ha logrado colar fichas suyas en áreas clave de la JEP, como el manejo del presupuesto y la contratación. La hoy llamada a juicio por corrupción, Martha Lucía Zamora es una de las cuotas de Ernesto Samper. 

Así, la JEP se ha convertido en una suerte de carrusel para el pago vulgar de favores. Cuando era director de la agencia de Tierras, Miguel Samper nombró a Harol Enrique Linares, hermano de la actual presidenta de la JEP -Patricia Linares- como asesor suyo, grado 8. 

Pilar Bahamón, samperista que favoreció a Miguel Samper Strouss

Al decir popular, amor con amor se pagay Patricia Linares, agradecida, devolvió el favor dándole un multimillonario contrato a Miguel Samper en la JEP por la suma de $50 millones. El plazo de ejecución de ese contrato fue de 40 días. Así, el hijo de Ernesto Samper ganó más de $1.2 millones de pesos diarios gracias a la generosidad de la muy cuestionada señora Linares. 

La persona que elaboró y patinó aquel contrato, por instrucciones de Patricia Linares, es la señora Pilar Bahamón, cuota del samperismo y de Samuel Moreno. De hecho, esa mujer, que tiene en sus manos la abultada chequera de la JEP, fue directora del Instituto de Desarrollo Urbano -IDU- durante la alcaldía del corrupto Moreno, cuando las arcas de la capital fueron brutalmente saqueadas. 

Resulta inadmisible e indignante que la JEP se haya convertido en la caja menor de los Samper, una de las familias más corruptas de nuestro país. En el gobierno de Santos ellos fueron favorecidos por todos los frentes y ahora, que hay un gobierno decente que le ha puesto coto a la mermelada, esos individuos intentan desangrar al Estado, pegándose de la vena de la putrefacta y corrupta jurisdicción especial de paz, JEP.

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 4 de 2019