Para los Colombianos, y en general para el mundo entero, no es extraño que el grupo guerrillero de las Farc haga alarde de sus “compromisos cumplidos”. Por ejemplo, entregaron “supuestamente” a “todos” los menores de edad reclutados a la fuerza. Claro, fuera de los plazos y en una cantidad que no corresponde a las investigaciones hechas por las autoridades. Obvio, según ellos, este punto está chuleado. Y lo más triste: ahí no pasa nada. Solo reina el silencio.

Pero no es lo único. Dicen haber entregado todas las armas, aunque el número es de lejos inferior; además, las disidencias de las Farc se siguen armando con caletas que nunca fueron reportadas. Por supuesto, este tema también aparece como chuleado y tampoco pasa nada.

Sin embargo, y lo que sin lugar a dudas está generando preocupación en los Estados Unidos, tiene que ver con el tema del narcotráfico. No en vano el embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, señaló que dicho grupo guerrillero ha incumplido los acuerdos de paz que firmó con el presidente Juan Manuel Santos, en lo que tiene que ver con información sobre rutas, comercialización y, en general, todo el tráfico de drogas que manejaba las Farc.

Por supuesto, los líderes de este grupo salieron a negarlo todo, como ya es habitual. “No sabemos en qué fundamenta sus acusaciones, si alguien ha contribuido a la sustitución de cultivos han sido las Farc”, afirmó Santrich. E Iván Márquez, en su cuenta de Twitter, dijo: “Embajador Whitaker debiera leer primero el Acuerdo de Paz antes de hacer pronunciamientos sin fundamento sobre sustitución”.

No contentos con negar su poca cooperación en lo que se refiere a narcotráfico, optaron por mezclar peras con manzanas. Fue así como hicieron todo un sancocho entre sustitución, erradicación forzosa, titulación de tierras y cultivos alternativos. Porque al mejor estilo de Cantinflas: como dicen una cosa dicen otra. En efecto, enredaron todo para evitar tocar el tema de las rutas.

Aunque las Farc olvidan que ellos “deben y tienen” que suministrar esta información de su lucrativo negocio internacional, porque así quedó en los acuerdos que firmaron. ¿O acaso cómo pretenden que se haga justicia en esta materia? ¿O es que están creyendo que la JEP se la van a pasar por la faja? A ninguno de nosotros se nos olvida que fueron calificados como el mayor cartel de drogas del mundo. ¡Que no se vengan a lavar las manos ahora!

Es que este grupo no tenía una matica. Estamos hablando de miles de hectáreas sembradas, de laboratorios, de diferentes rutas, de un negocio multimillonario. Todas sus propiedades (que en este punto también tienen tremendo asterisco) no fueron adquiridas con botones. Así mismo, todos los hombres que había en sus filas no fueron sostenidos a punta de discursos. Ni sus armas fueron compradas con billetes de “Tío Rico”. No, señores.

Es indudable que este tema será un gran reto a la hora de impartir justicia. Además, es vital que pronto se dé a conocer esta información porque, hoy por hoy, la política antidrogas del gobierno de Juan Manuel Santos es un total y absoluto fracaso.

Y esto solo se resuelve atacando desde diferentes puntos. No solo es un tema de consumo, no solo es un tema de incautación, no solo es un tema de erradicación de cultivos, no solo es un tema de acabar con la producción, no solo es un tema de sustitución, no solo es un tema rutas, no solo es un tema de extradición, no solo es un tema de pedagogía, etc. Son muchos aspectos a tratar, en simultánea, para resolver una sola problemática.

Entre tanto les seguiremos preguntando a las Farc: ¿Y el narcotráfico qué?

@Tatacabello

Publicado: septiembre 29 de 2017