Paro camionero que duró meses sin soluciones y que al terminar dejó más dudas que cosas resueltas. La canasta familiar subiendo en su costo. Ahora importamos comida, un hecho que hasta hace poco parecía impensable. Poco respaldo al campesino. Débil apoyo en fortalecimiento técnico para cultivos o manejo del ganado.

Deportistas quejándose del poco apoyo del gobierno nacional. Denuncias de intereses económicos dominando temas netamente de logros deportivos como quién será el abanderado o abanderada de Colombia en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Ciclistas criticando duramente al gobierno por la falta de respaldo a su actividad y en cambio sí mucho oportunista subiéndose a su gloria (¡qué bien le cantó la tabla Winner Anacona al que se cree el dueño de Colombia!).

Carlos Vives literalmente jugando con el presidente Santos. O quién no noto que la camisa del ídolo musical no era de apoyo sino de crítica a la falta de agua para su querida y hermosa ciudad Santa Marta.

Electricaribe y multinacionales mineras y petroleras haciendo lo que quieren con el medio ambiente (y con los usuarios sin doliente) sin nadie que les ponga realmente en cintura. Pacífic Rubiales, por poner solo un ejemplo, gastó dinero en patrocinios desmedidos en actividades que nada tenían que ver con su objeto social y organizando eventos en los que participaban personas que debían controlarlo y tal vez -solo tal vez- por ello no vieron el descalabro de esta empresa que, si bien privada, afectó a inmensos sectores económicos y sociales del país con daños irreparables.

 Panamá quejándose de poca colaboración del gobierno colombiano y pidiendo cerrar fronteras para evitar que “delincuentes de Colombia invadan su país”. Crisis con Venezuela que provoca que más de 80.000 hermanos del país vecino pasen desesperados a adquirir productos básicos en Cúcuta por cuenta del cierre de la frontera ordenada hace casi un año por el heredero del nuevo mejor amigo del amigo de los viejitos Castro y “Timochenko”.

 Miles de cubanos en crisis humanitaria en el Urabá Antioqueño pidiendo que, como refugiados, se les dé una mano y no se les devuelva a Cuba porque en la isla sus vidas y las de sus familias correrían peligro. Mientras tanto, la canciller María Ángela Holguín dedicada a tomar el sol en La Habana y Varadero y tomándose fotos con altos funcionarios de otros países -por ejemplo con Delcy Rodríguez-, fotos que solo quedan en eso: fotos para su álbum personal pero nada para el país.

Pregunto: ¿tenemos ministro de Justicia? ¿Cómo se llama? ¿Qué ha hecho? Yo no veo ninguna actividad por parte de esa cartera que ha pasado invisible, seguramente esperando el posconflicto. Sí, porque con el cuento del posconflicto y de la firma de los acuerdos de la capital cubana todo el gobierno, el gabinete y las personas cercanas a Santos se han excusado para no hacer nada. Pareciera que su única obligación es sentarse a esperar el Premio Nobel de Paz mientras Colombia se viene a pique, como la popularidad del mandatario.

Y ni qué decir de la cartera de Hacienda, es decir, de un ministro que tiene la economía del país en una crisis lamentable y sin soluciones reales a la vista. El ministro Mauricio Cárdenas da pena ante el mundo, pero más pena debería darles a quienes lo postulan como candidato a la presidencia. Tal vez lo más notable de su gestión fue “rebajarse” a volar en clase económica rumbo a un foro mundial. En realidad, doctor Cárdenas, algo que sí le ahorraría mucho dinero a los colombianos es que usted y su familia, por alguna vez en sus vidas, no vivieran del erario.

De los ministros de Defensa, Educación y Salud ni hablemos. Sé más yo de construcción de submarinos que el doctor Luis Carlos Villegas de armas y estrategia militar. Y a doña Gina Parody, le dio por meterse en temas tan complicados como los niños y su sexualidad. En tanto, la gestión del doctor Alejandro Gaviria puede resumirse en una anécdota: cuentan que aún se insiste en que las niñas de Carmen de Bolívar no andan bien de la cabeza y que las vacunas que les aplicaron estaban buenas.     

¿Colombia es un país donde nos preguntamos dónde están los ministros y, sobre todo, dónde está el piloto? Es hora de dejar de pensar solo en su paz presidente y preocuparse por el país. Por el país real. El que usted dejó al garete y que solo gracias al pundonor de nosotros los habitantes sigue a flote a pesar de este gobierno.

P.D.: Cuánta falta hacen ministros como Luis Felipe Henao y más como David Luna.

@CancinoAbog