España no elije a su presidente de manera directa. Elije parlamento (Cámara de Diputados) y ese parlamento elije al presidente del gobierno. Hasta hace pocos años, España tuvo un sistema bipartidista y, por tanto, el mismo día de las elecciones generales se conocía el nombre del presidente, que coincidía con el del jefe del partido mayoritario. Hoy, con cinco partidos grandes y una multitud de pequeños partidos regionales, las sumas y restas son más complejas y el nombre del presidente surge de la coalición que logre tener 176 diputados entre los 350 que integran la corporación. El senado, aunque se elige el mismo día de elección de la Cámara de diputados, no participa en la formación de gobierno.

Los resultados de las elecciones fueron los siguientes:

PartidoEsc.20192016Votos
PSOE12328,922,667.474.811
PP6616,8333,034.351.647
C’s5715,9813,054.132.316
UNIDAS PODEMOS4214,4221,13.729.779
VOX2410,340,22.674.700

La traducción de estos nombres y su equivalencia o ubicación en el espectro político ‘izquierda-derecha’, es la siguiente:

Izquierda: Partido Socialista (123)+Unidas Podemos (42)=165

Derecha: Partido Popular (66)+Ciudadanos (57)+VOX (24)=147

Independientes y partidos regionales: 38

El partido socialista presentó como candidato al actual presidente de España, Pedro Sánchez; y el Partido Popular, a Pablo Casado. Hoy, Casado, no tiene posibilidad matemática alguna de construir una mayoría. Sánchez, en cambio, debe lograr el apoyo de solo once diputados de las minorías, dado que los comunistas recalcitrantes de Unidas Podemos son sus socios naturales. Diez diputados independientes han expresado disposición de integrarse a la coalición de gobierno socialista-comunista; queda entonces un diputado más por convencer. Aunque parece que eso es “pan comido”, no hay tal. Los 27 diputados restantes son secesionistas, separatistas, un sector intransigente en sus exigencias al estado central: debe convocar referendos independentistas en Cataluña y País Vasco. Todos los analistas dieron por sentado que Sánchez y su PSOE van a preferir desvertebrar a España y pactar con independistas, para no perder la oportunidad de formar gobierno. Amanecerá y veremos.

El balance de ganadores y perdedores no está claro. Pedro Sánchez es ganador indiscutible, pero su gobierno será muy endeble, dado que dependerá de los independentistas y de la extrema izquierda, cuyo comportamiento en la anterior legislatura fue la de políticos extorsionistas.

Albert Rivera, jefe de Ciudadanos, es triunfador pues celebra un incremento importante de su votación, pero es derrotado porque en ninguna circunstancia integrará  la coalición de gobierno.

Pablo Iglesias, jefe de Unidas-Podemos, perdió más de seis puntos porcentuales de votación y ve muy oscuro el futuro de su partido en los gobiernos autonómicos y de las grandes ciudades. No obstante, es ganador puesto que será indispensable para que Sánchez constituya gobierno.

Pablo Casado, jefe del Partido Popular, es el gran derrotado sin atenuantes. Perdió casi la mitad de la votación y no tiene posibilidad alguna de integrar coalición de gobierno.

VOX, su jefe Santiago Abascal, es ganador neto. De cero punto cero de participación en el parlamento, pasa a tener 24 diputados. Su presencia y la de sus seguidores cambiará completamente el nivel y contenido de los debates. VOX promete ser el gran protagonista de la oposición al gobierno de la izquierda y extrema izquierda española. No es un triunfo apoteósico, pero en caso alguno puede definirse como una derrota.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 29 de 2019