La semana santa es sin lugar a dudas una de las épocas más importantes del año para la cristiandad. El significado tan especial que tienen las celebraciones adelantadas en estos días sirven no solamente como un proceso de conexión con la espiritualidad, sino que, además, son el escenario perfecto para adelantar una profunda reflexión.

En especial, debemos cuestionarnos sobre el devenir que están tomando muchos aspectos en nuestro País y que generan profundas divisiones en vez de unirnos como sociedad. Por ejemplo, ¿hasta que punto es sano que por mezquinos intereses políticos y burocráticos se ponga en riesgo la agenda legislativa del Gobierno por parte de los llamados partidos independientes?

Por supuesto que en la democracia debe haber disenso y, quizás, no hay algo más sano para el fortalecimiento institucional que un fuerte debate político en el Congreso. Sin embargo, sabotear porque sí los proyectos del Presidente con el objetivo de arrinconarlo hasta que ceda a entregar contratos y puestos es una actitud sin fundamento que perjudica no solamente a la administración de turno, sino que deja sin herramientas a un Gobierno que necesita de ciertas leyes para disminuir la pobreza, fortalecer la seguridad y combatir el desempleo.

¿Es realmente tan perverso defender la familia como núcleo esencial de la sociedad y, consecuentemente, velar por la protección de la niñez?

Cada persona tiene derecho a amar a quien quiera y el Estado no tiene por qué meterse en ese tipo de decisiones intimas de las personas. No obstante, no se puede permitir que se realicen demostraciones exageradas e inapropiadas de afecto en sitios públicos y más aún cuando hay niños inocentes que no tienen que presenciar espectáculos indecorosos.

¿Es la impunidad desmedida la mejor forma de pasar la pagina de la violencia y sanar las heridas de la sociedad?

En cualquier proceso de justicia transicional es normal que se disminuya el impacto de las sanciones penales con tal de cesar las agresiones. Sin embargo, en un contexto como el colombiano donde desde hace mucho tiempo la violencia está circunscrita al narcotráfico y no a propósitos políticos dejar en simples reparaciones “simbólicas” crímenes aberrantes de lesa humanidad no es otra cosa distinta a dejar abierta la puerta para el mal ejemplo a las nuevas generaciones y a la perduración del terrorismo que encuentra en falsos discursos ideológicos la mejor fachada para legitimar su accionar narco-criminal.

Estas breves reflexiones, que son pocas frente al gran numero de problemas que tiene nuestra República, las debemos empezar a responder poco a poco como sociedad de manera pacífica, sin fanatismos ni apasionamientos peligrosos que profundicen las divisiones existentes, sino con argumentos y exposiciones sensatas de razón.

Que bueno que esta semana de entendimiento espiritual nos sirva como País para empezar a forjar un acuerdo sobre lo fundamental.

¡Feliz semana santa!

@Tatacabello

Publicado: abril 18 2019