Aunque es prematuro cantar victoria, existen señales que por fin la Fiscalía General de la Nación empezará a impartir justicia imparcial, sin tintes políticos y sin ideología de género.

Desde que la Constitución de 1991 creó la fiscalía, esta no ha dado los resultados esperados. Los fiscales nombrados hasta ahora han venido con partitura propia, se ha permitido la infiltración del narcotráfico -y por ende de la narcoguerrilla- desde el principio y, en la ultima dirección, fue claro el aumento de la corrupción, de los contratos como favores a amigos y del favoritismo en el nombramiento de personas por cuenta de su condición sexual o su enemistad con determinada ideología.

Pero: ¿por qué digo que veo vientos de cambio? Primero que todo, confío plenamente en las condiciones del nuevo fiscal, no solo profesionales, si no de carácter y de talante. Esto lo ha demostrado con algunos cambios de manejo en algunos procesos que el país estaba esperando.

En el tema de Interbolsa, que no solo generó unas perdidas económicas para los inversionistas que habían confiado sus recursos a esta entidad, parece ser que los verdaderos responsables de esta hecatombe van ser imputados y fueron cerradas las opciones de liberación. Este caso es importante ya que dio un golpe duro al mercado público de valores y al desarrollo del mercado; desde el 2012 el mercado no se ha recuperado, los volúmenes de negociación disminuyeron, la confianza no ha vuelto y, me atrevo a decir que parte del lío actual de las libranzas, viene por recursos sacados por los inversionistas del mercado regulado a estas nuevas pirámides.

El tema de la aspersión aérea para la erradicación de los cultivos ilícitos también está en la agenda de esta fiscalía por el lado de volverlo a permitir. Colombia no se puede dar el lujo ad portas de un supuesto proceso de paz a que siga creciendo el principal motor de la violencia en el país, el narcotráfico.

El último tema que oí, y tal vez el que me tiene más optimista, es el cambio en el manejo y el curso que se le quiere dar al proceso sobre el asesinato de Álvaro Gómez Hurtado. Este proceso ha sido manipulado por todas las administraciones de la fiscalía porque claramente hay pesos pesados tipo elefante dentro de las investigaciones. Espero pronto tener noticias de nuevos vientos en esta investigación.

No quiero terminar esta columna sin hablar también del cambio de la fiscalía frente a los medios. Estábamos cansados de que se filtraran los casos, las sentencias etc. Este fiscal claramente quiere hacer un cambio. Bienvenido sea.

 

@SANTAMARIAURIBE