De nada sirve ser tan valientes ante las cámaras y los micrófonos, mientras en la sombra son hipócritas y falaces.

Que no le vaya pasar a ese partido tan “decente” y ecológico, lo que le sucede a los frutos cuando son penetrados por el perverso gusano; gusano corrupto y asqueroso, que no respeta inocencia ni belleza.

Sí, que no le suceda a l@s vocer@s de tan Verde colectividad que por andar gritando a voz en cuello que los demás son corruptos, se hagan los desentendidos cuando son ellos los investigados. Porque de nada sirve ser tan valientes ante las cámaras y los micrófonos, mientras en la sombra son hipócritas y falaces.

Verdes de la ira se ponen cuando señalan con el dedo acusador a quienes hoy son confrontados por la Justicia, pero se indignan cuando alguno de sus corderitos es llamado a rendir cuentas por actos indebidos que haya cometido en el pasado, los cuales, por el tenor de su gravedad, merecen ser investigados por las autoridades judiciales.

Proclaman a cuatro voces que zutano o fulano son paramilitares o auxiliadores de los corruptos, pero se quedan callados cuando se les devuelven sus palabras con la contundencia que sólo la realidad ofrece.

Pregunta: ¿no existieron vínculos entre los líderes verdes del sur del país con las marchas de las Farc, narco-terroristas que pistola en mano, obligaron a inermes campesinos a salir y enfrentar a la fuerza pública, como útil carne de cañón?

Este es sólo un cuestionamiento que existe en la mente de millones de colombianos, que desde hace rato no les creen ni una palabra, porque ustedes, Verdes, son exactamente iguales a quienes critican. Como dicen por ahí: “los mismos con las mismas.”

Sí, los mismos que en lugar de estar metiéndole el hombro al tema de recursos naturales, jugársela por los ríos, los mares, las selvas y los bosques, están de cabeza metidos en una “paz” que arruina el medio ambiente, porque el resultado de esa sucia negociación habanera, lo único que ha traído es la siembra de miles de hectáreas de coca en detrimento de múltiples cultivos que podrían ser fortaleza de una nación que necesita agro-industrializarse.

A ver, Verdes, ¿por qué se hace eterno su silencio cuando la estolidez de una política ambiental, adversa a los intereses de la nación, hoy nos atropella a todos? ¿Por qué le han votado Sí, a casi todo lo que este gobierno presenta ante el Congreso, cuando lo único que ha hecho el señor Santos es subir impuestos, repartir cuotas políticas, puestos y “mermelada”? ¿Dónde están los debates que ustedes impulsan para defender la Amazonía, la Orinoquía o las selvas del Chocó?

No los cuestionamos más en esos temas tan espinosos, porque no están preparados para poder dar respuestas, lo sabemos; sin embargo, les quisiéramos pedir que nos contestaran la siguiente nimiedad: ¿qué canal en YouTube han creado para compartir videos sobre las joyas naturales de Colombia, hoy amenazadas por las mafias que quieren imponer la coca por encima de cualquier otra consideración ambiental? ¿No han pensado en eso?

Finalmente, es nuestro deber hacerles caer en cuenta que su civismo no es tan limpio como dicen, ni respeta los valores esenciales de toda sociedad que, en Democracia, acepta a Dios en el corazón de sus hijos. Todavía estamos esperando su política de Defensa por la vida.

Con Todo Respeto: Los vemos biches en ese campo: hasta la fecha, ninguno de ustedes ha enfrentado, con la vehemencia que los caracteriza, a enemigos acérrimos de la dignidad de la persona humana, como es el caso del aborto y la ideología de género. Todo lo contrario, al parecer, están del lado de la muerte que, en esta época, hábilmente se ha colocado el antifaz de la “autonomía de la mujer” y el “derecho” que tiene cada ser humano de escoger si es niño o niña, a pesar de que su anatomía ya le hay dado esa divina respuesta.

Las declaraciones encendidas de los Verdes se apagan como fósforos. Lo que realmente pesa en el futuro de nuestra nación, no hace parte de su agenda. ¿Podridos?

@tamayocollins

Publicado: octubre 25 de 2017