Resuelto el asunto de las coaliciones, hemos superado el primer escollo de este movido 2018, con saldo favorable para quienes amamos y defendemos la Libertad.

Ahora, focalicemos nuestros esfuerzos en llevar la mayor cantidad de senadores y representantes, amigos de nuestra causa, al Congreso de la República. Derrotar a las Farc y sus simpatizantes en el Senado y en la Cámara de Representantes es nuestro propósito.

Recordemos que los narco-comunistas han recibido como regalo, por parte del Nobel, 10 curules, 5 en cada uno de los cuerpos colegiados que conforman la rama legislativa.

Así las cosas, debemos elegir una mayoría parlamentaria contundente, para aplastar los intereses de las Farc y sus aliados ideológicos.

Siguiendo ese orden de ideas, desmontar la Justicia Especial para la Paz, y exigir que se respete la decisión popular que rechazó el acuerdo de La Habana, es objetivo prioritario.

Las actuales circunstancias nos convocan, como constituyente primario, a sufragar por un Congreso legítimo, sólido, bien informado y con la autoridad que le otorguen nuestros votos, como máxima expresión democrática, para que haga efectivo el mandato que ya ha recibido en las urnas el 2 de octubre de 2016.

Porque el No ganó, y ganó sobrado. Ganó contra la mermelada, ganó contra la trampa y ganó contra las mentiras de un equipo negociador que nunca escuchó las voces, ni se puso la camiseta de las víctimas reales del narcoterrorismo.

Sin duda, la orden del Pueblo a sus representantes es sencilla: erradicar del suelo colombiano la amenaza comunista de las Farc y todos quienes son condescendientes con agendas internacionales que impulsan la puesta en marcha del marxismo como modelo político, económico y social. El espejo venezolano es cada vez más elocuente.

Urge depurar la democracia, a fin de recuperar la confianza perdida. Sacar nuestra economía de los cuidados intensivos en los que se encuentra es imperativo: bajar impuestos y perseguir sin descanso a la corrupción es el camino a seguir.

No menos importante es llevar a cabo una aguda reforma a la Justicia. Se requiere endurecer las penas, establecer alianzas internacionales para combatir el microtráfico, entendido como un negocio colosal que se lucra de una tragedia global: la adicción de millones de jóvenes y la destrucción de sus familias, en los cinco continentes, es una realidad que exige la toma de decisiones inmediatas. No hay espacio para los tibios. Es necesario girar a la derecha.

Sea esta la oportunidad para solicitar a todos los lectores de Los Irreverentes que acompañen y respalden masivamente a candidatos que sostengan una posición firme contra el narco-comunismo y en defensa de la Libertad.

Destaco el caso del Centro Democrático, el único partido que fue Oposición durante los 8 años del perverso gobierno de Juan Manuel Santos.

Senadores, representantes y seguidores del CD, sin importar el escenario, han presentado argumentos y cifras serias, para dar la batalla contra la siniestra agenda política del Nobel y su pandilla.

Recordar que la bancada del CD, tanto en Senado como en Cámara, ha dado ejemplo de coherencia, cumplimiento, disciplina y asistencia, en todos y cada uno de los debates programados en el período 2014-2018, es lo justo.

Votemos por ellos: por quienes marcharon y protestaron en las calles, y por quienes legislaron juiciosamente, como merecido reconocimiento a su labor.

¡Vamos a tomarnos el Congreso!

Es el momento de pasarle la cuenta de cobro a este gobierno que siempre ha querido asesinar nuestra esperanza y entregarle Colombia a las Farc.

Con todo respeto: En defensa de las mujeres abusadas exijo, como ciudadano, que abandonemos la cobarde cultura de los anónimos. Por mera lógica, nadie es tan idiota de atacar a su víctima, si su nombre es conocido públicamente. Sería el primer sospechoso. 

“El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor.” Francisco de Quevedo.

@tamayocollins

Publicado: enero 31 de 2018