Por: Olga Trujillo, MD

La historia de las vacunas comienza con una larga cronología de enfermedades infectocontagiosas, particularmente en 1796, con la innovación exitosa al usar material de la viruela para crear inmunidad contra la misma, gran trabajo iniciado por Edward Jenner, que trajo por fin la erradicación de esta mortal enfermedad casi 200 años después, en 1979, luego de muchos cambios tecnológicos de esta vacuna.

La vacunación es una de las medidas de salud pública más importante y que mayor impacto positivo ha tenido en la humanidad y que nos ha permitido avanzar, cada vez más, en el conocimiento para afrontar el peligro latente de los microorganismos que generan enfermedades infectocontagiosas a los humanos principalmente.

En los últimos años, se ha desatado información de todo tipo, acerca de los efectos secundarios de las vacunas. Que son las causantes de autismo, que crean enfermedades autoinmunes, etc. Sin embargo no ha sido confirmado, en ninguno de los casos, que enfermedades secundarias puedan aparecer por la aplicación de inmunizaciones.

Después del caso que se presentó en Carmen de Bolívar, donde 517 niñas refieren parálisis articular y desmayos, posteriores a la aplicación de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), se ha desatado una controversia sobre el uso de esta vacuna.

El CDC establece a la vacuna contra el VPH como una fuerte medida contra la infección por este virus, y se refiere asi: “esta vacuna es para proteger contra la mayoría de los cánceres causados por la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Este es un virus muy común que se transmite de una persona a otra cuando tienen contacto sexual. Unos 14 millones de personas, incluidos los adolescentes, se infectan con el virus del papiloma humano cada año. Las infecciones por el VPH pueden causar cánceres de cuello uterino, vulva y vagina en las mujeres, y cáncer de pene en los hombres. También pueden causar cáncer de ano y de garganta, y verrugas genitales tanto en los hombres como en las mujeres”.

No existe un estudio concluyente que demuestre una relación causa efecto de la vacuna contra el VPH y aparición de síntomas como los descritos por las niñas en Carmen de Bolívar y otras personas en otras partes del mundo. Es cierto que veremos los efectos de prevención de cancer cervico-uterino en 20 años porque es una vacuna nueva, pero hay que sopesar el riesgo/beneficio. Miles de mujeres podrían estar a salvo de esta enfermedad, que a pesar de medidas de promoción como el tamizaje por citología cervico-uterina, no podemos detectar lesiones a tiempo en una enfermedad que es totalmente prevenible, y las barreras para el acceso a atención oportuna son el pan de cada día, persistiendo la mortalidad por esta causa.

Tampoco existe evidencia del desarrollo de autismo secundario a la aplicación de la vacuna de la Triple Viral (sarampión, parotiditis y rubéola). Como es sabido los trastornos globales del desarrollo como el autismo, aparecen y son detectados en niños después de los dos años de edad, esto no quiere decir que sea por causa de la aplicación del esquema de vacunación antes del año y no hay estudios concluyentes.

En 2014, Colombia se había declarado como un país libre de sarampión. En septiembre de 2015 se detectó un caso confirmado de sarampión, con el antecedente de no haber recibido la vacuna. De igual manera en EEUU desde el 2014 se han recibido notificaciones y confirmado 866 casos de sarampión, infección que había sido erradicada de ese país en el año 2000. Todos los casos con antecedente de no vacunación.

El llamado es para que se mantengan y se acojan los esquemas de inmunización establecidos, no puede ser que por creencias sin sustento científico se deje de lado una medida de prevención tan importante y efectiva como lo es la vacunación y poner en riesgo la salud de los niños y personas en riesgo de contraer enfermedades infectocontagiosas. Usen todos las vacunas disponibles. Prevenir siempre será la mejor vía para mantenernos saludables y tener una mejor calidad de vida.

@TrujilloOlga