Si las fuentes no fallan, el miércoles será el anuncio oficial del Centro Democrático de como participará activamente en el esperpento del plebiscito que convocará el gobierno del presidente Santos, para preguntar a los ciudadanos en las urnas, si aprueban o desaprueban los acuerdos adelantados en La Habana con las Farc. De ser así, Bucaramanga sería oficialmente la ciudad donde el expresidente y senador Álvaro Uribe, inicie la campaña por el ¡NO!

El próximo jueves 4 de agosto, Álvaro Uribe, será conferencista central en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, en el marco de la feria del libro, que busca alimentar el debate del proceso de La Habana, entre la comunidad universitaria y los ciudadanos. Interesante escenario para que el expresidente le recuerde a las nuevas generaciones y a las frágiles memorias, cuál era la situación del Departamento de Santander en el 2002, en materia de seguridad. Para la época, más de 35 alcaldes de los 87 que tiene el Departamento, despachaban desde las oficinas improvisadas de la Gobernación de Santander, porqué físicamente no podían hacerlo desde sus municipios. Las Farc, el Eln y un reducto sanguinario del Epl comandado por el criminal alias el “nene”, tenían secuestrada al área metropolitana y las provincias de Sotonorte, García Rovira, Vélez y el Magdalena medio santandereano.

Santander fue humillada por la violencia criminal y terrorista de las Farc y el Eln: secuestros, boleteos, extorsiones, asesinatos, masacres e intimidaciones, eran el diario vivir de Santander. En las elecciones presidenciales del 2002, en medio de la duda por tener al coterráneo Horacio Serpa Uribe como candidato presidencial, más de 260 mil santandereanos acompañamos la candidatura y la elección de Álvaro Uribe Vélez. Creer y apoyar la campaña de Uribe no fue en vano; al finalizar sus 8 años de gobierno, esta tierra no solo había recuperado la seguridad, también fue liberada del yugo de los grupos paramilitares que se habían apoderado de Santander, como resultado de la confrontación armada que libraron contra los grupos guerrilleros por el dominio territorial.

Paralelo a la recuperación de la seguridad y la presencia institucional de las Fuerzas Militares en todos los municipios y corregimientos, se ejecutaron importantes inversiones en infraestructura e inversión social.  Santander tiene un profundo afecto por el expresidente Uribe y por su obra de gobierno, lo viene demostrando en los resultados electorales de las elecciones presidenciales de 2006 y 2010 -cuando el uribismo en pleno apoyó al candidato Juan Manuel Santos-; en las elecciones de congreso del 2014, Santander aportó más de 100 mil votos a la lista que encabezó el expresidente Uribe, y permitió que se eligiera una representante a la cámara.

El inicio de la campaña por el ¡NO! en Bucaramanga, con presencia del líder máximo del Centro Democrático, debería servir para que las directivas nacionales evalúen con urgencia la reorganización del partido en las regiones, tomado y anarquizado por señores y señoras de muy buena voluntad, pero neófitas en el duro ejercicio de la política. El Centro Democrático en Santander esta acéfalo, existe más uribismo que partido, pero sobre esa premisa no se puede seguir cabalgando, en política es necesaria la organización, el trabajo político para obtener el poder a través del debate electoral y democrático en concejos, asambleas, alcaldías, gobernaciones y el objetivo mayor, la presidencia.

Hoy no hay quien asuma responsabilidad y una vocería seria y argumentativa en Santander, la dirección departamental en una colcha de intereses y vanidades estériles, donde el chisme, la intriga y la minucia imperan, así, nadie medianamente serio y con peso político en lo regional intentará acercarse a construir partido. Se necesita grandeza y desprendimiento para asumir el reto de enfrentar en las urnas el nefasto, mezquino e innecesario plebiscito. La campaña regional no se puede hacer desde los clubes u oficinas, se requiere más que eso, aquí no está en juego las curules del congreso que tanto trasnochan al comité de aplausos que se tomó el Centro Democrático de Santander. La campaña del NO, exige la presencia de los coroneles y generales para orientar la tropa, exige una dirección de peso, la presencia de quienes puedan influenciar en la opinión y enfrentar el duro debate que se avecina: no es tiempo para las señoras del té.

¿Alguien me puede informar donde esta el representante a la cámara por Santander, Marcos Díaz? Desde que asumió la curul en representación del Centro Democrático, nadie lo volvió a ver, ni a escuchar, pobre papel, con esos voceros los resultados en Santander no serán muy positivos.

 

@laureanotirado