A cualquier ser humano le hubiese resultado perturbador que se hiciera una serie difamatoria y delictiva en su contra, cualquiera hubiese entrado en crisis. Pero, por fortuna nuestra y desgracia de ellos, Álvaro Uribe no es cualquiera. A la vez que lanzaron la serie y se difundía por redes sociales, Uribe imperturbable entablaba un diálogo abierto y sincero con los jóvenes de nuestro partido, Centro Democrático; resolvía toda clase de preguntas y dudas a estas nuevas generaciones.

Les haré un pequeño relato de esa noche para mostrar su grandeza y porqué, como dice el título: les volvió a ganar.

La reunión se transmitía a través de Facebook live. Cuando llegó mi momento de intervenir pensé que cuando se tiene en frente a un hombre de estas dimensiones, mal haría uno en preguntar sobre asuntos de la pequeña política. Por eso decidí preguntar sobre liderazgo y comunicación, asuntos que son trascendentales y quien mejor que Álvaro Uribe para hablar de eso; su vida pública ha sido ejemplo de ello.

Le pregunté sobre algo que había dicho con referencia a estos temas en uno de sus discursos. Él, con esa claridad mental que le caracteriza y su habilidad para ubicar de dónde vienen las cosas, dijo que “eso estaba en un libro llamado ‘Success’, y empezó a buscarlo sin descanso.

Siguieron otros jóvenes con sus intervenciones, pero el presidente Uribe continuó en la búsqueda del libro. Esa misma noche, antes de dormir, me envió un mensaje de texto con una captura de pantalla de la portada del libro, no descansó hasta encontrarlo. Y no solo eso, el día siguiente recibí de él un breve resumen del mismo libro.

De manera que mientras algunos pensaron que la serie difamatoria y delictiva ocuparía algún grado de preocupación en el presidente Uribe, estaban completamente equivocados. ¡Tacaron burro!… Su atención en ese momento estaba en  hallar el libro ‘Success’, en responderles a los jóvenes, en responderle a su gente.

Detalles como los que acabo de narrar permiten que saquemos nuestras propias conclusiones frente a quién es quién. La única propuesta que tiene hoy la ultraizquierda colombiana es esa serie difamatoria. Mientras ellos insisten en el odio,  Álvaro Uribe no para en su labor de ser el ‘correo social’ de todos los colombianos.

En esa labor, se ha reunido con médicos, profesores, jóvenes, caballistas, miembros de cajas de compensación, constructores, arquitectos, administradores de centros comerciales, trabajadores independientes, dueños de pequeños negocios, agremiaciones de periodistas, dueños de emisoras locales y comunitarias.

Lo propio ha hecho con mandatarios locales, integrantes de Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), arquitectos, miembros de la Federación Colombiana de Fútbol, con los colombianos en el exterior, sectores de la cultura, con taxistas, con las direcciones de todos los departamentos, con pastores, sacerdotes, museos y franquicias de todo el país. 

No vale la pena gastar tinta en el drogadicto y retorcido mental detrás de la serie, auspiciado por un narco-novelero y un exterrorista que hoy se cree un caudillo. Lo que sí es cierto, es que esta serie difamatoria fracasó. Su falta de objetividad y realidad ha sido criticada hasta por personas de ese mismo sector. 

Seguramente buscarán otra trinchera para difamar. Mientras tanto Uribe, imperturbable y trabajador, seguirá ganando batallas. En su tarea de ser un ‘correo social’ ocupará cada vez un espacio más grande en el corazón de los colombianos. A la luz de la historia ellos son unos enanos, Uribe un gigante; les volvió a ganar.

@jarizabaletaf

Publicado: mayo 31 de 2020