A partir de las 8 de la mañana del próximo 8 de octubre, la sala de instrucción de la corte suprema oirá en indagatoria al presidente Álvaro Uribe, dentro del miserable proceso que se adelanta en su contra por supuestamente manipular testigos, cuando en realidad él es víctima de ese delito. 

La historia no es fácil de comprender ni de asimilar. Durante más de 5 años, el senador comunista y aliado de las Farc, Iván Cepeda, se paseó por las cárceles de Colombia y de los Estados Unidos buscando testimonios contra Álvaro Uribe. 

Empezó por los jefes de las desaparecidas Autodefensas Unidas de Colombia, todos ellos extraditados a los Estados Unidos, precisamente durante el gobierno de la Seguridad Democrática. 

El sentido común indica que si Uribe hubiera tenido algún tipo de relación o alianza con estructuras paramilitares, los testigos de aquel maridaje deberían ser los cabecillas de ese grupo ilegal y no los miembros de menor rango de la misma. 

Nada. Ninguno de ellos ha dicho una sola palabra. Juan Carlos El Tuso Sierra, en entrevista con LOS IRREVERENTES, contó que el cuestionado exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema, Iván Velásquez, Eduardo Montealegre y Jorge Fernando Perdomo, lo constriñeron para que mintiera en contra del expresidente Uribe. 

¿Quiénes son los supuestos “testigos” contra Uribe? Unos sujetos del bajo mundo, que no tuvieron mayor relevancia en la criminalidad ni mando en las autodefensas. A primera vista, resulta inverosímil que ni un solo cabecilla de las AUC haya testificado contra el expresidente de la República y, en cambio, sí lo hayan hecho matones de poca monta, o delincuentes que jamás pudieron acreditar su pertenencia a las autodefensas. 

El Presidente Uribe es víctima de un montaje judicial

Juan Guillermo Monsalve, es un delincuente que alega haber hecho parte del denominado “bloque Metro” de las AUC. Fue condenado por secuestro extorsivo y figura como “el testigo estrella contra Uribe”. Claro, su testimonio fue rebuscado por Iván Cepeda.

Según Monsalve, quien es hijo de un exempleado de la hacienda Guacharacas-finca de la familia Uribe-, en ese lugar se planificó la creación del “Bloque Metro” bajo el direccionamiento de los hermanos Álvaro y Santiago Uribe Vélez. 

Aquel testimonio es a todas luces falaz. Basta con hacer una elemental línea de tiempo, para descubrir que Monsalve miente alevosamente. Efectivamente él sí vivió en la hacienda Guacharacas, donde su padre -el de Monsalve- fungió como administrador. En dicho predio, el padre del presidente Uribe, el ganadero y empresario Alberto Uribe Sierra, fue brutalmente asesinado por una cuadrilla de la banda terrorista Farc, el 14 de junio de 1983.

El delincuente Juan Guillermo Monsalve, reunido con el senador comunista, Iván Cepeda

Juan Guillermo Monsalve nació en 1977. El presidente Uribe fue por última vez a Guacharacasen el año de 1979 y estuvo en la región -municipio de Cisneros- de manera circunstancial, horas después de que se cometiera el asesinato de su padre en 1983, atentado en el que su hermano Santiago resultó gravemente herido. En ese momento, Monsalve tenía apenas 6 años. 

¿Un niño de esa edad tiene la capacidad para discernir y concluir que alguien está fraguando la creación de un grupo paramilitar? 

Difícilmente Monsalve puede tener un recuerdo real de la persona de Álvaro Uribe quien desde 1979 se alejó totalmente de la región donde está ubicada la hacienda Guacharacas. En diálogo con este portal, el expresidente narró que él tenía una hacienda panelera en aquel lugar. “En el año 79, tenía una finca vecina [a Guacharacas], San Cipriano, la mejor empresa panelera de Antioquia. Se la entregamos a un sindicato penetrado por la Farc. Y le dije a mi papá: yo no sigo acá. Con esta presión de la Farc y del sindicato… Esa finca valía $20 millones (año 79) y la entregamos por unas prestaciones que valían $6 millones… Desde esa época casi que no volví a esa región, en el año 83 tengo memoria que fue la última vez que estuve allí, que fue cuando mataron a mi papá”. 

Pero hay algo más y que dejaría sin piso el sartal de mentiras que Monsalve le ha dicho a la justicia: el “Bloque Metro” de las AUC fue creado en 1997, por el exteniente del ejército, Carlos Mauricio García Fernández, conocido con el alias de Dobleceroy la familia Uribe vendió la hacienda Guacharacasen julio de 1996, un año antes de la creación del frente paramilitar. 

Ante la fuerza de los hechos, Monsalve ha tenido que reconocer que él no tiene pruebas contra el presidente Uribe. Y hay algo más: tanto para la procuraduría, como para la oficina de Reintegración, no existe certeza de que él -Monsalve- efectivamente sí haya hecho parte del denominado “Bloque Metro”, estructura que operó fundamentalmente en el nordeste antioqueño y en la ciudad de Medellín. En el año 2003, ese grupo fue totalmente aniquilado por otra estructura paramilitar, el denominado “Bloque Cacique Nutibara”, grupo que estuvo al mando del capo extraditado, Diego Fernando Murillo Bejarano, alias “Don Berna”.

LOS IRREVERENTES pudieron confirmar que en un interrogatorio, realizado bajo la gravedad de juramento, él declaró que “no le consta nada contra el presidente Uribe”.

Entonces, si aquel delincuente es el supuesto gran testigo que hay contra el doctor Álvaro Uribe Vélez, el proceso no debería existir por cuanto sus señalamientos, además de ser falaces, parten de una premisa: que a él no le consta absolutamente nada en contra del expresidente de la República. 

No hay que llamarse a engaños: contra Uribe no hay un proceso penal, sino un complot miserable que es, ante todo, un nauseabundo homenaje a la ramplonería. Hoy, los enemigos del uribismo, se frotan las manos celebrando que el próximo 8 de octubre él será llevado a una indagatoria. Creen, equivocadamente, que por fin lo han derrotado. 

Uribe es un ser humano hecho de un material escaso. Su valentía y entereza es superior y jamás dejará que sus enemigos lo arrinconen. Claro que no deja de ser indignante que unos canallas hayan logrado perfeccionar un proceso lleno de falacias, de ilegalidades y arbitrariedades, pero eso no significa, ni mucho menos, que Uribe haya sido derrotado. 

Como bien lo dijo el abogado Abelardo De La Espriella: “No se equivoquen: la indagatoria no es una condena anticipada, es un medio de defensa”. 

Álvaro Uribe es un hombre inocente al que Colombia -la Colombia buena- le debe mucho y a quien los aliados del terrorismo, de la mafia y de la delincuencia organizada -esa Colombia mala- no le perdonan el éxito de la Seguridad Democrática. 

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 20 de 2019