En días pasados, el senador uribista Carlos Felipe Mejía puso en su sitio al terrorista de las Farc, alias Pablo Catatumbo, criminal de guerra responsable de los peores crímenes de lesa humanidad al que Santos le regaló una curul en el senado de la República. 

La escena tuvo lugar en la comisión quinta del Senado, en un debate sobre la deforestación. De manera insólita e inadmisible, el terrorista alias Catatumbo acusó alevosamente al senador Mejía de tener vínculos con estructuras paramilitares.

Desde que fueron cobijados con la impunidad, los matones de las Farc se han concentrado en acusar a todos los que se atreven a cuestionarlos y a recordarles su condición de terroristas, señalándolos temerariamente de ser “paramilitar”.

Esos sujetos, que tienen las manos manchadas con sangre y los bolsillos rellenos con dinero del narcotráfico, en vez de pavonearse por los pasillos del Capitolio sindicando a personas de bien, deberían estar respondiendo por sus atrocidades ante los jueces, ya sea en Colombia o en los Estados Unidos.

La vehemente respuesta del senador Mejía, refleja el sentimiento de millones de colombianos que no están dispuestos a cargar con la indignación que produce el hecho de que unos mafiosos y terroristas ocupen asientos en el Congreso de la República. 

Mejía es un firme defensor de las ideas uribistas. Así mismo, desde su curul en la comisión quinta, ha denunciado la deforestación que se ha observado en el país por cuenta del crecimiento exponencial de los cultivos ilícitos, plantaciones que están en poder de las supuestas “disidencias” de la banda terrorista Farc.

Intervención del senador Mejía

Resulta inaceptable que quien presidía la sesión en la que Mejía sustentaba sus afirmaciones sobre el crecimiento de los cultivos ilícitos, para no mortificar a los mafiosos de las Farc, haya interrumpido al congresista del uribismo. El país tiene derecho de conocer los crímenes cometidos por esa banda de forajidos. Que Santos les haya creado a la JEP para garantizarles impunidad, no significa que Colombia se quede cruzada de brazos, sin enrostrarles sus crímenes. A falta de justicia, buena es la sanción política y social.

Recompensa de los Estados Unidos contra el narcotraficante “Pablo Catatumbo”

Bien por la verticalidad del senador Mejía a quien se le pueden reprochar muchas cosas, pero en este caso merece ser aplaudido y respaldado por la encomiable muestra de dignidad y coherencia que dio, al poner en su lugar al peligroso narcotraficante, alias Pablo Catatumbo, por cuya cabeza, el gobierno de los Estados Unidos ofrece la suma de US$2.5 millones de dólares. 

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 24 de 2019