La encuesta que dio como ganadora de la puja por la candidatura a la alcaldía de Bogotá por el Centro Democrático a Ángela Garzón, hija de Angelino Garzón, es francamente preocupante. 

LOS IRREVERENTEStuvieron acceso a la muestra realizada por la firma Yanhaasen cuya ficha técnica se lee que fueron encuestadas 2312 personas en 19 localidades de Bogotá -se excluyó la zona rural de la capital, concentrada en la localidad de Sumapaz-.

En los estratos bajos -1, 2 y 3- Ángela Garzón ganó, mientras que el ganador en los estratos 4, 5 y 6 fue Samuel Hoyos por amplísimos márgenes. Por ejemplo, en el estrato 5, Hoyos obtuvo el 68.5%, mientras que Ángela Garzón alcanzó el 26.6%.

Garzón, candidata de la extrema izquierda

Pero lo delicado de la encuesta no es eso, sino el lugar donde están afincadas las simpatías de la ganadora, Ángela Garzón.

El mecanismo adoptado para seleccionar al candidato buscaba escoger a alguien que realmente representara las ideas del Centro Democrático, cosa que en absoluto se ve reflejada en el resultado de dicha encuesta. 

Una de las preguntas consistía en averiguar la filiación partidista de los encuestados.

En lo que se refiere al Centro Democrático, el 50.6% se inclinó por Samuel Hoyos, mientras que solamente el 30.6% lo hizo por Ángela Garzón. Diego Molano, que era el candidato de Óscar Iván Zuluaga y su guía espiritual, Luis Alfonso Hoyos, obtuvo el 18.8%.

Además de ello, hay un dato alarmante: el 72% de las personas que dicen militar en las Farc escogieron a Ángela Garzón, mientras que ninguno de los miembros de esa banda terrorista seleccionó a Samuel Hoyos. 

En los denominados “Decentes”, grupo político que respalda al chavista Gustavo Petro, Ángela Garzón también se impuso por un margen impresionante: el 50.7% la escogió a ella, mientras que el 27.2% se inclinó por Diego Molano. En ese partido, el candidato menos votado fue, como era natural, el doctor Samuel Hoyos. 

En el Polo Democrático, colectividad de Iván Cepeda y Jorge Enrique Robledo, enemigos acérrimos del presidente Uribe y de todo lo que huela a uribismo, la señora Garzón -cuyo padre fue fundador de esa colectividad de extrema izquierda- también se impuso por un amplísimo margen. El 47.4% escogió a Ángela Garzón y el 30.7% a Diego Molano. Nuevamente, Samuel Hoyos quedó en el último lugar, dato que indica que en la extrema izquierda su nombre no goza de simpatía alguna, lo cual es, ante todo, un gran activo electoral para él. 

Al observar minuciosamente la encuesta que dio como ganadora a Ángela Garzón se confirma que ella no es una candidata viable para el uribismo. Los militantes del Centro Democrático han visto con extrema preocupación que sea ella la candidata a la alcaldía mayor de Bogotá.

Seguramente, por cálculos politiqueros, Ángela Garzón resolvió posar de uribista para efectos de lograr una curul en el concejo de Bogotá en las elecciones de 2015. Pero lo cierto e incontrovertible es que, pasados más de 3 años de su llegada al cabildo distrital, ella sigue siendo una mujer calurosamente recibida en las toldas de la izquierda extremista -como es el partido de la banda delincuencial Farc- y con total recelo en el Centro Democrático. 

¿Ángela Garzón logrará convencer en estos pocos meses a los militantes uribistas que ella sí es una fiel y disciplinada exponente del cuerpo de doctrina sobre el que se sustenta el Centro Democrático? No será fácil y menos si ella continúa exhibiendo en las redes sociales su cariño y simpatía por la agresiva y acérrima agresora del uribismo, la violenta Claudia Nayibe López. 

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 12 de 2019