En estos cuatro años que he tenido la oportunidad de servirle a mi País como Representante a la Cámara he podido establecer un diálogo directo con múltiples sectores. Empresarios, trabajadores, organizaciones cívicas, entre otros, me han expresado todas las dificultades por las que tienen que atravesar en el día a día para salir adelante.

Entre estos, hay un grupo de ciudadanos que llaman especialmente mi atención: las reservas de las Fuerzas Militares y la Policía. Estos valientes hombres y mujeres han entregado su vida a una causa llamada Colombia, exponiendo su integridad constantemente con el único propósito de proteger a sus compatriotas y hoy, desafortunadamente, una vez salen del servicio activo son más las dificultades por las que atraviesan que los actos de gratitud que reciben por parte del Estado.

Como tal, la preocupación de ser juzgados por la parcializada JEP, la no existencia de un programa de veteranos, la poca representación que tienen dentro del Gobierno, las dificultades para acceder al derecho de asignación de retiro, la falta de una justicia penal militar y otras problemáticas son realidades que preocupan el futuro de nuestros héroes.

Este sector, a pesar de ser fundamental para la estabilidad del País, ha sido completamente olvidado por el Gobierno Santos. El honor militar se ha perdido, se los ha igualado con el terrorismo que combatieron en nombre de la Constitución y la libertad y últimamente se los ha tratado como ciudadanos de tercera clase.

Esta realidad, sin embargo, está por cambiar. En las últimas semanas se ha logrado articular un trabajo conjunto entre miembros de las reservas de la Fuerza Pública y la candidatura de Iván Duque y Marta Lucía Ramírez con el objetivo de devolverle la dignidad, la fortaleza y la moral a todos nuestros reservistas en un merecido acto de gratitud.

En lo personal, las preocupaciones de este sector las siento más que propias. Estoy casada con un Mayor del Ejército, mi suegro es Sargento Mayor retirado y prontamente ingresaré al cuerpo de Oficiales Profesionales de la Reserva.

Por eso, con total tranquilidad y certeza le digo a los miembros de la reserva que esta candidatura acoge con total sinceridad y seriedad sus preocupaciones. La construcción de un acuerdo programático para acoger todas estas inquietudes es una realidad y tengan la seguridad que en el corazón de la fórmula Duque-Ramírez los militares ocupan un lugar privilegiado.

A pesar que otras campañas suban el tono para responder a esta coyuntura electoral, el verdadero apoyo a las reservas no se da de un momento a otro, sino que es el resultado de un acompañamiento genuino a lo largo de los años, tal como Iván Duque y Marta Lucía Ramírez lo han hecho.

Fe en la causa.

@Tatacabello

Publicado: abril 20 de 2018