El lunes 2 de abril ha marcado el inicio de la fase final de la campaña. A escasos 55 días de la justa democrática que definirá el próximo presidente de Colombia, los candidatos a tan alta dignidad se la jugarán a fondo en todos los escenarios, siendo los debates televisivos, la plaza pública y las redes sociales los más importantes.

El primer debate por televisión que se ha citado, será realizado por el canal regional de los antioqueños. Teleantioquia, en la noche del 3 de abril, dará el banderazo inicial, con el cual se marcará la pauta de lo que veremos en los próximos dos meses. Sin duda, esperamos que sean las ideas y no los insultos, los que primen en estos momentos decisivos.

Los temas centrales de estos debates, seguramente apuntarán a ofrecer soluciones en asuntos relacionados con la quebrada economía que dejará Santos; la aguda crisis de la justicia, incluyendo el esperpento de la JEP; el reto político del posconflicto con las Farc y sus disidencias; la bomba social que se deriva del microtráfico en las ciudades; la urgencia de estimular el emprendimiento en la población joven; una visión a largo plazo de la agroindustria como motor de empleo y desarrollo; una lectura objetiva del medio ambiente como agente de crecimiento industrial; la reingeniería que necesita nuestro sistema de salud pública; las complejas relaciones con Venezuela, Estados Unidos y Mercosur; la protección de la familia y de la libertad religiosa; el futuro de las pensiones y el débil proceso de paz con el ELN.

Dada la importancia de las temáticas planteadas, queremos pedir desde esta humilde columna, un control más exigente por parte de quienes dirigen las diferentes campañas presidenciales en algunos aspectos esenciales, empezando por la absoluta transparencia de los candidatos. Sería deseable llegar a un acuerdo básico, que incluyera los siguientes puntos.

  • Presentación de la declaración de renta de cada uno de los candidatos, incluyendo sus bienes en Colombia y en el exterior.
  • Vigilancia minuciosa de los contenidos que se publiquen en las diferentes redes sociales, haciendo énfasis en los programas y propuestas de los candidatos, por encima de insultos y burlas.
  • Rechazar y bloquear todos los trinos, memes y comentarios que empobrezcan el debate democrático.
  • Denunciar ante las autoridades competentes las páginas, blogs y perfiles donde se publiquen noticias falsas sobre cualquiera de los candidatos.
  • Presentar en documento público los gastos y costos de cada campaña, relacionando minuciosamente las fuentes de financiación.
  • Estimular la publicación de material audiovisual de corta duración, a fin de crear una comunicación clara con los electores, en favor de una campaña con altura, que marque una nueva era en la política colombiana.

Con todo respeto: Esta sería mi pregunta para el candidato de las Farc, que es también el de la Colombia Humana: ¿Qué esfuerzos hizo la administración distrital de Gustavo Petro, entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2015, para evitar la explosión del microtráfico y el consumo de drogas en los colegios públicos de Bogotá?

“El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.” (Aristóteles).

@tamayocollins

Publicado: abril 4 de 2018