Demostraremos a Santos que las acciones tienen consecuencias y que él ha sido el peor inquilino de la Casa de Nariño.

Empecemos por hablar de Isagen, hace ya casi un año, el gobierno vendió Isagen, un activo que era rentable, eficiente y estratégico para Colombia, que en el año 2015 abasteció el 17% de la demanda total de energía del país y que fue vendido por tan solo 6 billones de pesos a la internacional Brookfield, causando un detrimento patrimonial a la nación (Ver Gobierno vende Imagen). ¿Recuerdan la moción de censura que se adelantó contra el ministro de Hacienda por la venta de Isagen y que fue negada por nuestros padres de la patria, mismos que han recibido un gran número de cupos indicativos por parte del gobierno? Sin duda, la mermelada es la mayor expresión de corrupción en el gobierno del presidente Santos; pero se han preguntado en que se invirtió el dinero de la venta de Isagen, quizás la respuesta solo la  conozcamos después del 2018, año en que el inquilino abandonará la Casa de Nariño.

En el gobierno de la prosperidad para todos, o mejor, corrupción para todos, se adjudicó Canal UNO a un único proponente,  que casualmente  hoy  pertenece a los amigos del gobierno, a esos periodistas que parecen tener oídos sordos cuando se trata de denunciar irregularidades del gobierno  del presidente Santos.

Siguiendo el viaje por la historia, recordemos que en la era Santos presidente, según informe de la Contralora General de la Nación, se comprobó la existencia de sobrecostos en la construcción de la Refinería de Cartagena (Reficar) por más de 4.000 millones de dólares, quizás uno de los escándalos más grandes de corrupción de la historia, pero seguramente para el presidente sus impolutos ministros no tuvieron nada que ver en el nefasto manejo  del proyecto.

En este largo viaje por la corrupción, también encontramos que en el gobierno Santos, el Banco Agrario desembolsó $120.000 millones de pesos al consorcio Navelena, conformado por  Odebrecht, (Ver Prestamo de Banco Agrario a Odebrectht) meses después de que su presidente fuera capturado en Brasil, un préstamo sin garantías de pago y con tasas de interés más bajas que las del mercado, pero quizás es pura coincidencia con la última parada de nuestro viaje en la historia Santos presidente.

La última parada, no puede ser otra que la contratación directa por adición u otro si, sin licitación pública,  mediante la cual se asignó a la empresa acusada, Odebrecht, de ofrecer sobornos para la construcción de la vía Ocaña Gamarra, misma empresa, que hoy se le acusa de haber donado un supuesto millón de dólares a la gerencia de la campaña Santos presidente, y misma empresa que pagó afiches de la campaña Santos presidente en 2010.  Ni para que hablar de los beneficios de los que pudieron ser acreedoras las ministras Gina Parody y Cecilia Alvarez, con la construcción de la vía Ocaña Gamarra. Seguramente el nexo causal entre la corrupción y la prosperidad para todos del gobierno Santos sólo está en el imaginario colectivo del 73% de colombianos que desaprobamos su gobierno (Ver Última encuesta Yanhaas).

Se aproxima el 2018, año en que los colombianos volveremos a las urnas, sin olvidar la corrupción del gobierno de la prosperidad para todos, le demostraremos al señor presidente que las acciones tienen consecuencias y que él ha sido el peor inquilino de la casa de Nariño.

@natiibedoya

Publicado: marzo 16 de 2017