Las revelaciones del exsenador santista Bernardo Elías, conocido como Ñoño son demoledoras y preocupantes.

Demoledoras, porque reflejan el asqueroso nivel de corrupción de Juan Manuel Santos y su entorno político quienes, a punta de dinero mal habido, literalmente compraron la reelección en el año 2014. Queda claro, como lo dice claramente el exparlamentario Elías, que Santos renovó su mandato gracias a los ríos de dinero con los que Odebrecht irrigó su campaña presidencial.

Pero de todas las denuncias del Ñoño, la que resulta realmente preocupante es la que tiene relación con las amenazas que él ha recibido desde el mismo instante en que decidió contarle al país los detalles de la operación de corrupción que favoreció a Santos.

En una explosiva entrevista publicada en Semana, Elías dijo: “Estoy rodeado de amenazas desde que comenzó esto. Desde el día que comencé a decir que había entrado plata a la campaña ‘Santos Presidente’ me trasladaron de celda. Todo el país lo sabe, me han llegado amenazas acá de todo tipo. Ahora me mandan una amenaza judicial. Yo les pregunto a varios amigos, a Roy, a Juan Fernando Cristo, a Aurelio Iragorri, ¿esa es la actitud de un Nobel de Colombia? ¿esa es la actitud del Nobel de la paz, por el cual yo voté porque creía en la paz de Colombia, o creo en la paz de Colombia? Esas amenazas sobran totalmente. Que no se le olvide al expresidente Juan Manuel Santos que fui congresista 11 años, y siempre estuve acompañando al gobierno. Sabroso estar detrás de la trinchera de la protección de la Comisión de Acusaciones. Aquí él tiene fuero, pero hay funcionarios que no tienen fuero y son los que terminan pagando los platos rotos…”.

Pero el exsenador fue mucho más allá al decir que “Me han amenazado muchas veces. Me he encontrado con cosas que asombran. En este caso de Odebrecht ha habido hasta muertos. Con gran asombro llego al juicio del doctor Luis Fernando Andrade y resulta que el juez también está amenazado. Así mismo, dijeron ahí en la audiencia que amenazaron al testigo Juan Sebastián Correa; aquí todos estamos amenazados…”.

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Lo dicho por el otrora hombre fuerte de la política santista es extremadamente grave. Preocupa que haya personas interesadas en silenciarlo y que, según él, detrás de esas amenazas estén colaboradores cercanos a Juan Manuel Santos quien, hay que recordar, ha urdido complots de toda naturaleza contra sus enemigos políticos y personales.

A Óscar Iván Zuluaga lo sacó de la carrera presidencial en 2014 con el montaje del supuesto hacker Sepúlveda. Al almirante Arango Bacci, lo hizo llevar a la cárcel con fundamento en unos papeles falsos donde él -Arango- aparecía firmando recibos de pagos del narcotráfico.

Para nadie es un secreto que el articulador de las artimañas judiciales contra el presidente Álvaro Uribe es, precisamente, Juan Manuel Santos quien en su momento favoreció con contratos corruptos al hoy magistrado Cesar Augusto Reyes Medina.

La gravísima denuncia de Bernardo Elías Vidal no pueden ser palabras al viento. Su vida, efectivamente, corre peligro y en consecuencia hay que brindarle todas las garantías de seguridad -a él y a su familia- para que pueda seguir revelándole al país las evidencias que tiene y que son suficientes para comprobar que Juan Manuel Santos es un delincuente que financió su campaña con dineros sucios de la corrupción.

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 2 de 2021