Circula un video de 24 minutos grabado por el actor Bruno Díaz en el que, a su manera, narra la tragedia por la que él y su familia están pasando: el suicidio de su hijo Diego Andrés Díaz Valdiri.

El actor cuenta que el muchacho lideraba un proyecto de emprendimiento centrado en la generación de energías limpias. En sus palabras: “Corría el segundo semestre de 2017, última campaña electoral para presidencia y congreso. Presenté a mi hijo, joven ambientalista, emprendedor en energías limpias y del que emanaba auténtica energía limpia con este señor, en aquel momento candidato y hoy aletoso parlamentario y a quien llamaré en adelante El Falseario”.

Se refiere al polémico Gustavo Bolívar quien le había comentado a Bruno Díaz su interés de instalar un sistema de energía limpia en su antiestético hotel ubicado en la ciudad de Girardot.

Sobre ese hotel, es importante que lea Los lloriqueos de Bolívar

Narra el artista que Bolívar y el joven llegaron a un acuerdo y celebraron un contrato “cuyo objeto fue construir e instalar sendas estructuras que produjeran energía solar fotovoltáica y alimentaran con ella al establecimiento”.

Bolívar pagó un anticipo del 10% del valor de las estructuras, es decir alrededor de $20 millones de pesos. El empresario Díaz Valdiri, para cumplir con el contrato, tramitó un crédito bancario por una cifra cercana a los $200 millones.

El proyecto se ejecutó de acuerdo a lo estipulado y la obra fue entregada a tiempo. Así, Bolívar pudo empezar a disfrutar de los resultados de la construcción, logrando una reducción del 50% en la cuenta de energía eléctrica del hotel.

Habían acordado que Bolívar pagaría la deuda con el dinero que ahorraría en el consumo, un negocio bastante cómodo pues no tenía que apropiar recursos adicionales. Simplemente, lo que economizaba por un lado, lo destinaría a pagar el compromiso adquirido con la empresa de Diego Andrés Díaz.

Pero Bolívar, ese mismo que dice que regala su sueldo como senador y que financia estructuras delincuenciales, no hizo los pagos pactados. Aquello ocasionó un daño monumental a la firma de Díaz que incumplió el pago del crédito adquirido con el sistema financiero, con lo que eso significa para una empresa.

En más de 10 ocasiones Bolívar recibió cuentas de cobro, sin hacer un solo abono. En vez de cumplir su compromiso, resolvió, cual estafador, esconderse y no poner la cara.

Según Bruno Díaz, en el caso de su hijo, “es fácil colegir que no es la primera vez que roba [Bolívar] ni será la última vez que lo haga… si lo dejamos”.

Con pruebas en la mano, las cuales fueron incluidas en el video, Bruno Díaz demostró que Gustavo Bolívar es un embaucador que incumple sus compromisos. Exhibió, por ejemplo, una cuenta de cobro que en 2018 la empresa CODENSA anuncia el embargo de una cuenta bancaria del hotel, dado que ese establecimiento tenía una deuda de casi $40 millones de pesos. “El mamerto más rico de Colombia, no le paga a CODENSA, empresa del grupo ‘Energía Bogotá’ con mayoría accionaria de la Alcaldía de Bogotá”, denuncia el famoso artista colombiano.

El actor va más allá al reclamar una intervención inmediata de las autoridades judiciales y disciplinarias. “Yo, Bruno Alberto Díaz Obregón (…) solicito a la honorable Corte Suprema de Justicia y a la Procuraduría General de la Nación investigar la conducta de este atarván, la legalidad de sus posesiones y la contabilidad de sus negocios. Y si alguien le tiene un guardado al palurdo, por favor que lo saque a relucir”.

El epílogo de esta historia fue dramático. Diego Andrés Díaz Valdiri, agobiado por la crisis económica causada por la impagada deuda de Gustavo Bolívar, se suicidó. Un muerto en la conciencia de quien se presenta como el paladín de la ética y la transparencia, que en realidad es un tramposo, un estafador y un canalla. Toda la solidaridad con Bruno Díaz y ojalá que este episodio sirva para que, de una vez por todas, el país tome conciencia de la naturaleza cochina de Gustavo Bolívar.

Vea el video de Bruno Díaz: Sin ética no hay paraíso 

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 8 de 2021