El representante a la Cámara liberal Juan Carlos Losada está impulsando un proyecto de ley que supuestamente incorporará un “código nacional de protección animal” que en la práctica será un golpe mortal contra millones de propietarios de animales domésticos, específicamente de perros y gatos.

De acuerdo con el concepto emitido por veterinarios y expertos, si el proyecto impulsado por el liberal Lozada se convierte en ley de la República, quienes posean un perro o un gato tendrán un plazo de 12 meses para proceder a su esterilización. De no hacerlo, serán obligados a pagar una multa.

La norma, que parece un edicto propio de un régimen totalitario, prohíbe que los particulares tengan animales enteros. La crianza será exclusiva para empresas que paguen costosas licencias e impuestos.

La ley, igualmente, establece trabas para la importación a Colombia de ciertas razas de perros, como Bullterrier, Fila brasilero, Rottweiler y Doberman, entre otros. Obligará a que el ministerio del Interior, emita regulaciones y determine si dichos perros pueden o ingresar al país. Un sistema policivo contra los perros. Y en caso de lograr el dichoso permiso, en todo caso los animales deben llegar esterilizados para evitar su reproducción en territorio nacional. ¿Dónde quedan las libertades de sus dueños y los derechos de los propios animales?

Los controles contra los criadores son inauditos. Serán sometidos a revisiones periódicas, el número de animales será limitado e igualmente tendrán que incorporar un mecanismo para hacerle “trazabilidad” a las especies que sean venidas. En palabras sencillas, el que adquiera una mascota, tiene que saber que su libertad será restringida por cuenta del seguimiento que a la misma deberá hacerle el criador que se la vendió.

Detrás de toda arbitrariedad, por lo general, hay un maravilloso negocio. Y, este caso, no es la excepción.

En el articulado del proyecto, se halla un mico. El dinero que paguen los criadores y comercializadores de animales domésticos por concepto de licencias e impuestos, será recaudado por las alcaldías, entidades que a su vez deberán girar esos recursos a juntas y asociaciones protectoras de animales. Así, en un abrir y cerrar de ojos, el país se llenará de ese tipo de organizaciones que, en vez de cuidar especies, se dedicarán a contar dinero.

Las aseguradoras, también llenarán sus alforjas en virtud de la ley, pues uno de sus artículos establece que los criadores están obligados a adquirir una póliza que cubra los riesgos derivados de su actividad. El que no compre el seguro, será sancionado y rigurosamente multado.

Brutal, por decir lo menos, el proyecto del fundamentalista Lozada. Así como existen feminazis, hay extremistas e irracionales que, con el cuento de que defienden a los animales, en la práctica atentan contra ellos. Los animales domésticos, históricamente reconocidos como los mejores amigos del hombre, están bajo amenaza de desaparecer. Su reproducción será prácticamente imposible y, lo que es más triste, no son pocas las razas que dejarán de existir en Colombia por cuenta de las exóticas trabas que contiene el proyecto del parlamentario cercano y amigo íntimo del expresidente Cesar Gaviria.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 16 de 2021