La captura del terrorista y secuestrador de las Farc, alias Martín Sombra, conocido como el carcelero de ese grupo criminal, muy posiblemente tendrá un desenlace similar al del narcotraficante Jesús Sántrich, quien gozó de protección por parte de la JEP, tribunal que ordenó su excarcelación para facilitar su fuga y posterior retorno a la criminalidad. 

Ely Mejía Mendoza, alias Martín Sombra es, sin duda ninguna el criminal más despiadado de la banda terrorista Farc. Era el encargado de la “administración” de los campos de concentración en los que esa estructura delincuencial mantenía a los secuestrados. 

Fue capturado en el año 2008, cuando intentaba reingresar a Colombia desde Venezuela. En 2017, el magistrado de la JEP Álvaro Moncayo ordenó la liberación de ese antisocial, asegurando que se trataba de un miembro de las Farc totalmente dispuesto a reintegrarse a la vida civil y a aportarle al supuesto proceso de paz. 

La decisión del magistrado Moncayo fue, en la práctica, una licencia para que Sombra, un criminal nato, continuara cometiendo delitos con total impunidad.

5 meses después de su liberación, el ganadero Samuel Estupiñan, fue secuestrado en su finca ubicada en San Vicente del Caguán.

Los autores de ese secuestro eran miembros de la banda terrorista de las Farc, al mando de Martín Sombra. Exigieron un rescate de $800 millones de pesos. 

No se ha vuelto a saber nada de Estupiñan. Han pasado más de dos años desde su plagio y su familia no tiene razón de él. 

Pero las autoridades tomaron muy en serio el caso e iniciaron las investigaciones correspondientes. Luego de adelantar múltiples análisis de inteligencia, descubrieron que Martín Sombra y otro terrorista -también protegido por la JEP-, alias Kafir, son los autores intelectuales de ese secuestro. 

El 28 de febrero de 2008, el gobierno de los Estados Unidos presentó ante las autoridades de Colombia una solicitud de extradición contra Martín Sombra, para efectos de que responda ante la justicia de ese país, por el secuestro de 3 contratistas estadounidenses que estuvieron en su poder. Igualmente, se ha fijado una recompensa de hasta US$2.5 millones de dólares por información que conduzca a su captura. 

El prontuario contra ese criminal no es cosa menor. Fue condenado por el tribunal superior de Villavicencio a una pena de 24 años, por el secuestro de 61 miembros de la Policía Nacional. 

Así mismo, en 2010, fue condenado a 9 años y 9 meses de cárcel por secuestro de Emmanuel, el hijo de Clara Rojas. 

Luego de haber confesado su participación en el secuestro de los norteamericanos Keith Stansell, Marc Gonsalves y Thomas Howes, fue condenado a 19 años de prisión. 

El terrorista Sombra es calificado como un criminal de guerra y autor de crímenes contra la humanidad. Es responsable del asesinato de personas protegidas por el DIH, desaparición forzada, reclutamiento de menores de edad, desplazamiento forzado y secuestro.

Con semejantes antecedentes, ¿cuál fue la valoración que hizo el magistrado de la JEP, Álvaro Moncayo para sustentar la orden de libertad que él expidió a nombre de Martín Sombra? Una vez, Sombra recuperó su libertad, reactivó su red de secuestradores y raptó al ganadero Samuel Estupiñan. 

Ahora, que las autoridades han vuelto a capturar al tristemente célebre “carcelero de las Farc”, mal harían los magistrados de la sesgada JEP en volver a ordenar su liberación. Está perfectamente evidenciado que ese sujeto es un peligro absoluto para la sociedad colombiana, razón por la que lo procedente en este momento es conducirlo a una cárcel de máxima seguridad, como antesala de su extradición a los Estados Unidos. 

@IrreverentesCol

Publicado: febrero 4 de 2020