A lo largo de la historia, la política exterior colombiana frente a Cuba, ha sido la de rechazar el embargo económico que el gobierno de los Estados Unidos decretó contra el régimen en octubre del 1960.

Nuestro país, siempre había votado favorablemente las resoluciones promovidas por la ONU, tendientes a ponerle fin al denominado “bloqueo económico, comercial y financiero”, tradición que fue interrumpida inteligente y acertadamente por el gobierno de Iván Duque. 

La decisión adoptada por el presidente y su canciller tiene una motivación puntal: la hostilidad sistemática de Cuba hacia Colombia.

Es inaceptable que el régimen tiránico que agobia al pueblo cubano, le brinde protección a los cabecillas de la banda terrorista ELN y desatienda los pedidos que el Ejecutivo ha hecho para que esos sujetos, que planifican acciones criminales contra nuestra población, sean entregados a la justicia colombiana. 

Cuba, como lo ha ratificado la cancillería, se ha pasado por la faja las circulares rojas que Interpol emitió contra los máximos jefes del ELN, responsables de múltiples acciones terroristas, la más reciente, el atentado contra la escuela de cadetes de la policía, general Santander. 

Cuba es un factor de desestabilización en nuestro continente y Colombia no podía voltear la mirada frente a esa circunstancia, razón por la que el gobierno tomó la decisión de abstenerse de votar la resolución que fue discutida en la asamblea general de la Naciones Unidas, aseverando que esa medida es “una manifestación política de rechazo a la actitud hostil de Cuba hacia Colombia, la cual no se compadece con las buenas relaciones que se venían forjando desde años atrás entre los dos países…”. 

A la situación de encubrimiento a la banda terrorista ELN, se suma el “apoyo activo al régimen tiránico y dictatorial de Nicolás Maduro, que representa una amenaza a la seguridad nacional y regional”.

El gobierno cubano es un peligro para las democracias. El régimen, que permite que su pueblo padezca serias limitaciones, invierte sus menguados recursos en mantener un aterrador servicio secreto encargado de alterar el orden público en distintos países de la región, como Chile. En el comunicado de la cancillería colombiana se hace hincapié en ese aspecto: “La participación del régimen cubano en intentos desestabilizadores a varios gobiernos de la región, tal y como ha sido denunciado por la Organización de los Estados Americanos…”.

Resulta acertada y totalmente coherente la decisión del gobierno colombiano. Ya era hora de enviarle un mensaje claro y contundente a la tiranía cubana. Nuestro país no podía continuar con una actitud complaciente frente a esa dictadura que, con su comportamiento, obra como una enemiga del pueblo colombiano.

Este es el comunicado completo: 

Colombia registró hoy su abstención en la votación de la Resolución presentada para consideración de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre “La necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, como una manifestación política de rechazo a la actitud hostil de Cuba hacia Colombia, la cual no se compadece con las buenas relaciones que se venían forjando desde años atrás entre los dos países y que se expresa en los siguientes hechos:

-El refugio a terroristas colombianos confesos en territorio cubano, a pesar de las reiteradas solicitudes de que sean puestos a disposición de las autoridades colombianas para su sometimiento a las investigaciones y procesos judiciales correspondientes.

-El refugio a terroristas colombianos confesos en territorio cubano, desconociendo las circulares rojas de Interpol que obligan a las autoridades de la isla a entregarlos para que respondan por los crímenes cometidos.

-El refugio a terroristas colombianos confesos en territorio cubano, desconociendo las solicitudes de extradición de jueces colombianos para que paguen las condenas impuestas en su contra por delitos gravísimos como la atroz masacre de Machuca, por mencionar solo un caso. 

Con esta votación, el Gobierno Nacional también realiza una manifestación política de rechazo a:

-La actitud hostil de Cuba contra Colombia, que se expresa en el apoyo activo al régimen tiránico y dictatorial de Nicolás Maduro, que representa una amenaza a la seguridad nacional y regional.

-La participación del régimen cubano en intentos desestabilizadores a varios gobiernos de la región, tal y como ha sido denunciado por la Organización de los Estados Americanos en su comunicado de prensa del 16 de octubre pasado. 

Colombia reafirma la defensa de los principios rectores de su política exterior, como son el respeto a la soberanía, la no injerencia en los asuntos internos de otros países, el respeto a la independencia política y el cumplimiento irrestricto de las normas del derecho internacional. Es en virtud al apego a estos principios, y a la coherencia frente a los mismos, que Colombia está obligada a reconocer las realidades antes mencionadas.

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 8 de 2019