El día en que escribo este blog, 28 de marzo, en el mundo hay 648.366 casos de Coronavirus. 30.118 personas lamentablemente han fallecido por esta pandemia. Solo en el día de hoy han resultado 56.860 casos positivos. En nuestro país llevamos 608 casos totales, 6 personas fallecidas, 13 recuperadas y se han presentado 68 casos en las últimas 24 horas.

Sin duda este es el reto mas grande al cual nos hemos enfrentado, o por lo menos lo digo en mi caso. A mi no me tocó la Segunda guerra mundial, no me tocó el Bogotazo, pero si me tocó la Guerra fría y su tensa calma. A Dios gracias nadie tuvo la osadía de hundir el botón. Me tocó de frente y de lleno el narcotráfico de los 80´s. Me tocó de cerca una bomba en la sexta mientras comíamos en Salerno en Cali con mis compañeros del colegio. Los narcos torturaron y mataron amigos, por el solo hecho de que les gustó la novia del que hoy ya no está. Nos tocó vivir las atrocidades de las FARC y otros grupos guerrilleros. Secuestraron y asesinaron a seres queridos.

Es triste reconocerlo, pero la verdad, no se si me acostumbré a nuestra realidad; pero nunca tuve miedo, incertidumbre o dudas de que íbamos a salir adelante como sociedad.

El Coronavirus podría ser tal vez más letal que los narcos y guerrilleros que enfrentamos en el pasado y que hoy seguimos combatiendo en sus diferentes mutaciones.

Igual mantengo mi fe en el país y en los colombianos. Nosotros no nos arrugamos, no nos da miedo la adversidad, pues nunca hemos tenido la cancha a favor. Es mas, siempre remamos en contra de la corriente y nos hacemos grandes es ahí, en la adversidad. Nunca nos regalan nada y nos toca luchar parados en los pedales de la bicicleta de todas las altas cumbres.

Derrotar al Coronavirus como país es nuestro gran reto. Aquí no importa si eres zurdo, centro o derecha, no importa si eres rico o pobre, si eres católico o lo que seas, no importa si eres blanco, negro, indígena, mulato o mestizo, no importa tu género. Lo que importa es que solamente unidos podremos ganar esta batalla.

Para lograrlo tenemos que actuar como bloque y de manera disciplinada:

1. Debemos cumplir la cuarentena. El aislamiento social es el único camino para disminuir la curva de contagio, poder identificar a los infectados para aislarlos y tratarlos.

2. Debemos garantizar el abastecimiento, como lo sugiere el gobierno. Los vivos bobos que quieren aprovechar la oportunidad acaparando o especulando deben ser castigados con todo el peso de la ley.

3. Tenemos que proteger a los más vulnerables. A los abuelitos, a los que viven del día a día en el rebusque, a los que se quedan sin ingresos. Debo reconocer el esfuerzo que hace el gobierno con las ayudas sociales y la solidaridad de muchos colombianos que están donando para contribuir con los mas necesitados.

4. Debemos ayudar a los independientes. La mayoría de ellos no está cubiertos por los programas sociales del Estado y no van a poder tener ingresos en estos días de aislamiento.

5. Debemos ayudar al aparato productivo del país, a los colaboradores y las empresas. Sin ellos esto no va a funcionar a futuro. Sin duda alguna, garantizar la recuperación económica del país será nuestro siguiente reto.

De la crisis siempre surgen oportunidades. De la adversidad solo te sacan las ganas de comerte la cancha, así esta esté inclinada. De esta pandemia yo veo varias oportunidades, pero esencialmente yo siento que lo más importante es que hemos regresado a lo básico, a nuestra esencia.

Hemos privilegiado la vida y la salud, por encima de todo. Hemos recuperado valores como la solidaridad y la fraternidad. Hemos vuelto a la familia. Si, tal vez obligados, pero la familia es el núcleo esencial donde se incrustan los valores y se transforma la sociedad. Y yo espero que nos acerquemos a Dios, cualquiera que sea tu fe.

Lo cierto es que la cura está en nuestras manos. Todo depende de nosotros mismos. Está en nuestras manos, pero sobre todo, en nuestra conciencia y en nuestros corazones.

Nuestra mayor oportunidad está en forjar una sociedad fraterna, una sociedad que privilegie los valores y principios. Que nos defina la capacidad de unirnos en la dificultad y anteponer el esfuerzo colectivo al individualismo. Estoy seguro que esta emergencia se puede convertir en el punto de partida para un mejor mañana, para que afiancemos aquellos atributos del carácter nacional que nos exaltan como la resiliencia, la berraquera y el amor por los nuestros. Solo unidos, podremos vencer la pandemia.

@gabrieljvelasco

Publicado: marzo 30 de 2020