El país se estremeció con la noticia del fallecimiento de Juan Mario Laserna el domingo pasado.  Un verdadero señor admirado y querido por todos.

Recuerdo como hace algunos años tuve la oportunidad de conocer a Laserna e intercambiar algunas palabras con él.  Me comentaba que estaba aspirando a repetir curul y todo lo que luchaba para lograr sus metas. La conversación duró pocos minutos, pero no se me olvida la admiración que me generó; una persona extremadamente inteligente que conocía muy bien a su país. Propiamente por esa razón todavía no me logro explicar las razones por las cuáles no conquistó tan anhelado objetivo –volver al Congreso- y se quemó faltándole algunos votos.

Laserna nos demostró que en Colombia hay gente honesta y trabajadora que lucha incansablemente por un mejor país. Era un hombre preparado y competente, pero sobretodo un gran líder que despertaba el optimismo y la ilusión de muchos.  Un verdadero conservador que nos mostraba que si es posible hacer política decente.

Traigo a colación las palabras de Martha Lucía Ramírez cuando decía que era admirable ver como una persona tan preparada -que podría haber sido el presidente de cualquier entidad financiera- estaba metido en el barro de la política. Y es que él era un economista graduado con honores de Yale y con MBA de Stanford que había ocupado múltiples cargos de significativa importancia. ¿Cuántos de los actuales congresistas poseen las cualidades intelectuales que tenía Laserna?

Creo que Juan Mario dejó una marca indeleble en el corazón de muchos colombianos. Por esa razón valga preguntarse: ¿Por qué se siguen yendo los mejores?

ENTRETANTO: Veo con profunda preocupación que no se vislumbra con claridad un candidato viable por parte del Centro Democrático a la presidencia. Mientras otros partidos se preparan desde hace bastante tiempo para los comicios electorales del 2018; pareciera que el partido más importante de oposición está un poco quedado.

 

@josecuellob