La primera reunión del presidente Duque con todo su equipo de gobierno fue clave para definir la agenda de trabajo que empezará a ejecutarse a partir del 7 de agosto.

Muchos de los futuros ministros no se conocían entre ellos, pero la impresión que quedó luego de la extensa jornada de trabajo, que duró más de 12 horas, es que todos los designados tienen el mismo corte ejecutivo.

El de Duque será un gobierno gerencial, con metas claras y definición de una línea política que fue plasmada en el programa de gobierno por el que votaron más de 10.3 millones de colombianos en las pasadas elecciones del 17 de junio.

En criterio de participantes de esa reunión que conversaron con LOS IRREVERENTES, se trata de un equipo de gobierno muy sólido intelectualmente y totalmente alineado con el programa del presidente Duque. Todos estuvieron de acuerdo con el principio rector de mantener un diálogo permanente, fluido y directo con la comunidad, a través de los talleres construyendo país que se llevarán a cabo todos los fines de semana en distintos lugares de nuestra geografía.

Adiós a la mermelada

Uno de los puntos de ruptura con el fallido gobierno de Santos será el del enfoque que se le dará a las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso de la República.

Como es sabido, la administración Santos sustentó su coalición de gobierno en la repartición indiscriminada y milimétrica de la nómina oficial. Esa práctica clientelista, conocida como la mermelada, abrió el camino para hacer del nuestro un país carcomido por la corrupción y la politiquería.

Una de las primeras conclusiones a las que se llegó en la primera reunión del gabinete del presidente Duque fue, precisamente, la de suspender de manera inmediata la relación clientelar entre gobierno y Congreso. Los ministros no podrán nombrar recomendados de los congresistas a cambio de votos a favor de los proyectos de ley y acto legislativo que presente el Ejecutivo.

Aquello, además de dignificar a la administración pública, se constituirá en una piedra angular en la lucha que librará el gobierno entrante contra la corrupción.

De acuerdo con uno de los asistentes, “no queda duda alguna del altísimo nivel de los miembros del gabinete y de la decisión del presidente de acertar. Se enviarán mensaje claros y contundentes, particularmente en materia de lucha contra las drogas. El nuevo gobierno tiene el compromiso de revertir el peligroso aumento de los cultivos de coca y la forma inmediata para hacerlo, será a través de la fumigación aérea imprudentemente suspendida por el presidente saliente Juan Manuel Santos”, le aseguró uno de los ministros designados a este portal.

Aunque el presidente entrante ha dicho en repetidas ocasiones que gobernará sin el espejo retrovisor, es claro que antes de empezar su cuatrienio le contará a los colombianos cuál es el estado real del país que entrega Juan Manuel Santos. La ciudadanía tiene todo el derecho de saber exactamente cuál es la realidad nacional en todos los ámbitos, pues la Colombia que Santos describió en su último discurso de instalación del Congreso, dista mucho de la realidad.

Llegó la hora de la administración, de la gestión, de los resultados. La politiquería del gobierno saliente destrozó las finanzas públicas, corrompió las ramas del poder, sembrando pesimismo y desesperanza en los gobernados.

En manos del presidente Duque, de sus ministros y más cercanos colaboradores está lograr que renazca la confianza del pueblo en sus gobernantes.

@IrreverentesCol

Publicado: julio 25 de 2018