Indignantes, inadmisibles y detestables. Así son los comentarios machistas y despectivos de Verónica Alcocer contra las periodistas. Sin ningún tipo de pudor ni respeto con la labor de tantas profesionales, quedó en evidencia la verdadera concepción de la esposa de Petro al respecto.

Desafortunadamente este no es un tema nuevo. Desde siempre las mujeres han tenido que soportar este tipo de estigmas sobre su desarrollo profesional. Si ascienden o llegan a cargos directivos no es por sus habilidades, experiencia o formación, sino porque se involucraron con el jefe.

Lo preocupante esta vez es que esa infame concepción no viene de alguien común y corriente sin mayor poder, sino de una potencial primera dama. Alguien que acompaña todos los días a un presidenciable, que influye en sus decisiones y moldea las decisiones que se toman. Quien le habla al oído y que, de ganar las elecciones, jugaría un rol predominante en la administración.

Y por más que Verónica se haya disculpado alegando que sacaron sus palabras de contexto, lo cierto es que el daño ya está hecho. El País conoció su pensamiento genuino y espontáneo que, si somos realistas, va de la mano de la campaña de desprestigio que ha adelantado el Pacto Histórico, donde se busca destruir moralmente a todo aquel que no esté de acuerdo con sus propuestas.

Básicamente acá no dejan títere con cabeza. Los ataques viscerales son por igual a candidatos presidenciales y periodistas. La hostilidad es la hoja de ruta de esa campaña y de llegar al poder será el común denominador del Gobierno. No importa si el nombre es cuestión es Sergio Fajardo, Vicky Dávila, Alejandro Gaviria o Darcy Quinn. El que no se arrodille ante ellos, casi que lo convierten en objetivo militar.

Ahora bien, curiosamente si Petro pierde la Presidencia no será ni siquiera por él, sino por los errores de su entorno. Francia atacando a Gaviria, un aliado más que necesario, Roy desprestigiando a los candidatos, Sofía Petro amenazando con disturbios si los resultados no les son favorables y Verónica denigrando el trabajo de las periodistas.

De hecho, si Petro hubiera mantenido en esta campaña el mismo tono que manejó para la segunda vuelta del 2018, habría sido imbatible. Un discurso moderado, sin los ataques recalcitrantes de sus bodegas y sin criminalizar a todo aquel que piense distinto.

Afortunadamente, eso no pasó. Todos esperamos que las proyecciones de las casas de apuestas internacionales se mantengan y Rodolfo gane la Presidencia junto con Marelen Castillo. Una mujer preparada, hecha a pulso y con amplia experiencia que demuestra, muy a lo contrario de los dichos de Alcocer, que las mujeres sí tienen potencial para dirigir y liderar sin tener que involucrarse con los dueños de las empresas.

Por si acaso: Toda mi solidaridad con Darcy Quinn porque ha sido víctima constante de ataques desde hace mucho tiempo. 

Por si acaso: espectacular el artículo del New York Times donde reconoce el papel de Marelen Castillo como líder. Muy pronto le dirán la Michell Obama Colombiana. ¿Les suena?

@Tatacabello

Publicado: junio 19 de 2022