Los días para los venezolanos no transcurren de la misma forma que la de cualquier otro ciudadano de equis país. Los venezolanos ven pasar los días de manera angustiosa, pues la falta de alimentos, medicamentos y demás elementos es abrumadora. Pero también ven pasar cada minuto con esperanza y anhelo. Esperanza porque cada minuto que pasa no es un minuto más, sino un minuto menos que le queda a la inmadura dictadura venezolana. Los días, las horas y los segundos están contados para la cúpula castrochavista en el hermano país, y ellos lo saben. Tan así es, que el director del diario El Nacional, único periódico que mantiene autonomía, pero que no ha sido ajeno a los ataques del oficialismo, manifestó hace poco que se conoce de un “plan de escape” para salvaguardar a los “lideres” del PSUV, quienes saldrían del país e irían a La Habana, Cuba, a pasar sus últimos días en la isla.

Las inmensas manifestaciones ocurridas en Venezuela muestran a un pueblo inconforme, hastiado de la corrupción y el populismo de izquierda. Ven con desagrado como quienes dicen “luchar por la igualdad” son quienes mejor viven, mientras el pueblo, la base, sufre el abandono, el olvido y la represión del régimen.

El inmaduro de Venezuela, esta semana armó a un número considerable de civiles afines a su dictadura, nada nuevo, hay que advertir, pues ese ha sido un común denominador desde hace muchos años. Preocupa sí, el riesgo que corren los manifestantes, quienes su única arma son el valor y el anhelo de un país democrático y libre.

A pesar del silencio cómplice del gobierno de Santos ante tales hechos en el vecino país, el pueblo colombiano sí acompaña de corazón a todos aquellos que hoy piden respeto por los derechos humanos, una economía estable, una democracia robusta y una institucionalidad fortalecida, unas elecciones transparentes y una libertad real, no una de papel.

Maduro, Diosdado y compañía deben estar temblando, y razón tienen, pues sus pecados sí que son grandes, y por ende la pena que les espera es considerable. No faltará quienes defiendan los abusos en pro de la revolución, puesta esta lo vale todo. Y no faltarán los incoherentes que critican la situación venezolana pero al tiempo con sus acciones conducen a Colombia por el mismo camino.

No puedo finalizar, sin mencionar lo que en Ecuador ocurre. El CNE de ese país, solo autorizó el reconteo en unos pocos puntos de votación, y no admitió un reconteo total, voto a voto, con actas en mano. ¿Por qué si todo fue transparente no permiten que se revise la totalidad de los votos? ¿Acaso intentan ocultar algo? ¿Sería nocivo que se supiera realmente quien ganó las elecciones en las urnas? Preguntas y más preguntas son las que surgen, sin ninguna respuesta la vista por parte del gobierno y de las autoridades electorales de ese país.

Fuerza en Venezuela, Fuerza en Ecuador y Resistencia en Colombia.

@AndresSaavedra_

Publicado: abril 20 de 2017