Nuestra intención ha sido recordar a los caucanos y colombianos los delitos que, contra la humanidad, las Farc han cometido.

El debate respetuoso, permite expresar al hombre sus puntos de vista sobre equis tema, además, de escuchar al otro y poder aprender en conjunto.

Las universidades han sido un punto de encuentro (a lo largo de la historia humana), donde el conocimiento se ha expresado de formas inimaginables y diversas.

En la Unicauca, nuestro paraninfo ha sido testigo de la presencia de personalidades brillantes; desde juristas, tratadistas, líderes sociales, científicos, políticos y, reconozco, uno que otro politiquero.

El pasado jueves 23 de febrero, del presente año, este recinto sagrado fue visitado por alias Pacho Chino, unos de los comandantes de Farc, quien sobre él recaen varios delitos, como lo son secuestros, extorsiones, narcotráfico, desplazamiento y hasta la quema de personas vivas al interior de buses de transporte público. Cabe recordar también, que este sujeto en el año 2012, impulsó a comunidades indígenas del Cauca, para que, de manera violenta, expulsaran a nuestras Fuerzas Militares de determinados territorios. Esa imagen aún hoy vive en la mente de todos los colombianos.

Nuestra intención, no solo aquel día, sino en cada escenario posible, ha sido la de recordar a los caucanos y colombianos los delitos que, contra la humanidad, estos señores han cometido, y que hoy posan, gracias al gobierno Santos, como catedráticos impolutos.

Entendemos que el auditorio en su mayoría estaba lleno de jóvenes, contemporáneos míos, en quienes el amorío revolucionario está latente, pero que con el pasar de los años, entenderán que esa utopía llamada socialismo, solo vive y funciona en el país de las maravillas. Y aunque eran mayoría en el auditorio, son tan solo una minoría bullosa, en comparación con la opinión regional y nacional, que cabe recordar, el pasado dos de octubre se expresó con su voto en el Plebiscito, dando una victoria al NO.

Al final de evento, a la salida del auditorio, varios jóvenes se acercaron y nos dijeron “gracias por ser nuestra voz, nos da miedo hablar”. Esto es entendible, muchos, por timidez o temor ante minoría bullosa, prefieren ahorrarse en comentarios.

También al final, escuchamos las voces de otros jóvenes, estos sí adeptos a la utopía socialista, decir que se sentían decepcionados, pues habían asistido con la esperanza de encontrar a un ponente claro en sus “argumentos” y contundente con su “pensar”, pero no fue así. Se encontraron con un sujeto, dubitativo y sin mayor claridad a la hora de sus intervenciones. Como dirían las abuelas: les salieron con un cuento chino.

P.D. Solicitamos de manera respetuosa a la Unicauca, desistir de la invitación para el mes de marzo al señor Catatumbo. Que nuestra Universidad no borre con el codo, lo que por décadas ha hecho con la mano.

@AndresSaavedra_

Publicado: marzo 2 de 2017