Ha llegado en un momento muy oportuno la renuncia irrevocable que presentó la ahora exministra de Justicia, Gloria María Borrero, una funcionaria que no estuvo a la altura de las responsabilidades que le fueron delegadas por el señor presidente de la República, Iván Duque Márquez.

La señora Borrero, una mujer ubicada ideológicamente en las antípodas del uribismo, trató con desprecio al partido de gobierno, desde el mismo instante en que asumió su cargo. 

Ella, que tenía sobre sus hombros la inmensa responsabilidad de sacar adelante la reforma a la justicia que aclama el pueblo colombiano, fue incapaz de hacer esa tarea, dejando que el proyecto se hundiera en uno de sus debates en el congreso de la República. 

La señora Borrero fue una ministra errática y ausente que no quiso -O no pudo- apoyar al presidente Duque en la titánica labor de gobierno. Mientras se debatía la extradición del narcotraficante alias Jesús Sántrich, el país quedó estupefacto al descubrir que Borrero fue incapaz de hacerle seguimiento a una importante carta remitida por la JEP. Aquella imperdonable falta estimuló una inevitable reflexión: una persona que no tiene capacidad de lograr que una misiva llegue a su destino final, claramente carece del talento para administrar una entidad de la magnitud del ministerio de Justicia. 

Culmina el accidentado paso de Gloria María Borrero por el gobierno. El balance de su gestión es miserablemente pobre, pero hay que saber pasar la página y enviar este triste episodio al baúl de los malos recuerdos. 

Desde Medellín, el presidente Iván Duque anunció que el reemplazo de la Borrero será la aquilatada jurista barranquillera, Margarita Cabello Blanco, una de las magistradas más preparadas y con mejores condiciones académicas, profesionales y morales de la corte suprema de justicia. 

Gran noticia el nombramiento de la doctora Cabello, una mujer que conoce muy bien a la rama judicial y, por ende, sabe cuáles son las reformas que necesariamente hay que introducirle a la misma. 

En medio de la tremenda crisis que se vive en el país por cuenta del terremoto que causó el ilegítimo tribunal de las Farc, al impedir la extradición del capo Sántrich, era necesario que el gobierno enviara un mensaje en el sentido correcto respecto del rumbo que se le pretende dar a la justicia. Por eso, la designación de la doctora Margarita Cabello llega en un momento clave para el país. 

El presidente Duque le ha dado el manejo adecuado a la coyuntura que vive el país. No se ha dejado amilanar por el desafío que plantean los prevaricadores de la JEP que, haciendo un evidente mandado a la mafia, salvaron al peligroso capo alias Jesús Sántrich de la extradición. Ha dicho, con toda la contundencia y claridad, que su gobierno explora todas las alternativas para hacerle frente a esta situación, dejando en claro que no va a permitir que el narcotráfico -apoyado por 3 magistrados de la JEP- ponga en jaque al Estado.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 17 de 2019