Si algo caracteriza al Centro Democrático es el de ser un partido que enfrenta las situaciones sin temores ni mezquindades. La colectividad fundada por el presidente Uribe ha sido implacablemente maltratada por muchos medios de comunicación y, por supuesto, por un puñado de periodistas con inocultable sesgo, como es el caso del contratista y beneficiario del santismo, Daniel Coronel Castañeda.

A pesar de ello, la colectividad ha procurado buscar canales de entendimiento y diálogo fraterno con el gremio periodístico, siendo, ante todo, un partido que defiende a capa y espada la libertad de prensa, lo que no significa que guarde silencio frente a los abusos y los señalamientos mentirosos que permanentemente hacen en su contra algunos periodistas.

Se presentó un episodio lamentable por cuenta de la ligereza de un joven que se desempeñaba como community managerdel Centro Democrático. En efecto, aquel muchacho -quien públicamente ha reconocido gallardamente su equivocación- utilizó la cuenta de Twitterde la directora del CD, Nubia Stella Martínez para lanzar comentarios desafortunados contra la periodista antiuribista, Vicky Dávila. 

Esos trinos, que fueron acompañados por un hashtagen el que se invitaba a no oír la emisora W Radio, efectivamente estuvieron fuera de lugar, pero aquello no justifica el drama que la perjudicada por los mismos -Vicky Dávila- protagonizó a lo largo de un día, exigiendo retractaciones y demandando que se le entregara el nombre del responsable de dichos trinos. 

La directora del CD, minutos después de que se publicaran los tweetsen cuestión, ordenó que fueran borrados y públicamente, a través de un comunicado claro y contundente, explicó la situación y anunció la cancelación del contrato de trabajo que tenía el joven que escribió esos desafortunados mensajes. 

Hay que decir, sin duda ninguna, que el director de W Radio, Julio Sánchez Cristo es un profesional a carta cabal que ha propendido por darle espacios a todos los sectores ideológicos del país. Si alguien no quiere oír su emisora, está en todo el derecho de no hacerlo, pero sobran esas campañas infantiles y, por qué no, bobaliconas en las redes sociales que, en absoluto, son promovidas por la institucionalidad partidista de la colectividad del presidente Uribe. 

El community managerasumió su equivocación y la directora del CD explicó lo que había sucedido, lo que de una vez y para siempre liquidaría el asunto. Pero la periodista Dávila -no es la primera vez que lo hace- le subió el volumen a la situación, presentándola como un ataque a la libertad de prensa y a su integridad personal.

Claro que ella fue ofendida, pero quien profirió las humillaciones ya se retractó y esos dos trinos bajo ninguna óptica pueden ser siquiera considerados como una persecución contra la libertad de prensa. 

La desproporcionada reacción obliga indefectiblemente a concluir que pareciera que el “papayazo” que dio el muchacho que trabajaba para el CD, fue habilidosamente capitalizado por los enemigos históricos del presidente Álvaro Uribe para matonear al Centro Democrático, a su directora y al propio gobierno del presidente Iván Duque. 

Hay personas que gozan de reconocimiento por su verticalidad, otras por su inteligencia y cultura. Pero también hay muchos, como es el caso de Vicky Dávila, que tienen la insoportable costumbre de hacer tormentas en vasos de agua. 

@IrreverentesCol

Publicado: enero 28 de 2019