“El Partido Conservador no puede seguir avalando la corrupción, la impunidad, la subida de los impuestos, el abuso contra los derechos ciudadanos. Las ideas conservadoras se deben expresar en las elecciones del 2018 porque el pensamiento conservador está vigente y no puede estar secuestrado por la mermelada y las dádivas del gobierno” manifestó el ex procurador Alejandro Ordoñez Maldonado, en una carta dirigida al Partido Conservador, que fue recibida por su presidente Hernán Andrade y en la cual invita a esa colectividad para que se declarare en oposición al gobierno del presidente Santos, pidiéndoles que rectifiquen y “dejen de ser apéndice del Partido Liberal”, advirtiéndoles además que si no lo hacen, las base se irán para otros canales de expresión.

Es tan importante esa misiva, porque está determinando el camino azul y un nuevo orden partidario para Colombia, y pese a que recomienda y trata de deslindar y amojonar las estructuras de los partidos políticos tradicionales, está invitando a la restauración de su ideología, responsabilizando de paso de los males coyunturales de la democracia al partido de gobierno, en este caso al Partido Liberal y poniéndole una talanquera al vicepresidente German Vargas Lleras con el propósito que éste defina su color. Igualmente –entre líneas- le está advirtiendo a los congresistas conservadores sobre el riesgo de ser acusados por conductas de corrupción. Nadie más que conozca del dosier de los políticos conservadores, que el mismo ex procurador.

Pero además advierte de la afinidad existente entre las bases conservadoras y el Partido Centro Democrático, para señalar –también entre líneas- una eventual alianza interpartidista que les permita desde ahora, ir tejiendo los lazos para presentar listas unificadas para las elecciones del Congreso de la Republica, pues del otro lado se ve el tejido de la alianza Partido Liberal y Partido de la U, con la expectativa de incorporar al nuevo movimiento Voces de Paz, mientras los Verdes, el Polo y el Mira, ya tienen su propio trazado. Quien sabe que estará pasando en las demás organizaciones que son minoritarias.

Simultáneamente en el Centro Democrático, atendiendo la solicitud del excomisionado Luis Carlos Restrepo, se abrió una discusión ética sobre el comportamiento del excandidato presidencial Oscar Iván Zuluaga, quien presuntamente recibió una contribución de Odebrecht para su campaña. Tal circunstancia, más que generar una crisis al interior de ese partido, está invitando a sus directivas a realizar una catarsis que les permita un proceso de fusión con quienes tengan identidad ideológica y avancen en el nuevo orden partidario de Colombia.

Los colombianos estamos a la expectativa del comportamiento de los Partidos Políticos y de sus estructuras, y comenzamos a entender que éstas organizaciones como intermediarias entre la ciudadanía y el Estado, deben recuperar sus postulados ideológicos y modernizar sus estructuras para que no dependan exclusivamente de las dádivas del régimen entregadas a los miembros del Congreso. Si los Partidos Políticos no se reinventan, terminarán siendo sólo cascarones para otorgar avales y como simples empresas electorales, destinadas a la satisfacción de intereses individuales de quienes de turno los manejan, para ganar espacios de poder, y por inercia, quedaran rendidos en el frágil camino de nuestra aparente democracia.

@AlirioMoreno

publicado: febrero 7 2017