En un puente peatonal terminaron sus días de crimen tres asaltantes. Pero, aunque fue un médico quien haló del gatillo para poner fin a la vida de los tres criminales, no fue él quien los mató. Fue nuestro sistema de justicia que en repetidas ocasiones los dejó en libertad después de haber sido capturados por la policía por cometido otros crímenes. Fueron los jueces que decidieron que ellos no eran un peligro para la sociedad y los dejaron libres los que los mataron. Fueron los que legislaron leyes demasiado garantistas con los criminales y que con esas leyes ellos no fueron a la cárcel las que los mataron.

Colombia pide a gritos una reforma a la justicia que se haga sin pensar que los derechos de los criminales valen mas que los derechos de las víctimas. Eso lo que logra es victimizar más a las víctimas y envía el mensaje de la impunidad, que es lo que hoy hace que hoy el número de atracos vaya en aumento. Los atracadores han aprendido a vivir con un sistema de justicia que no opera.

¿Como puede ser posible que a un político que no ha matado a nadie lo metan preso para que no afecte el proceso en su contra, pero a un atracador lo dejan libre para seguir atracando por no representar un peligro para la sociedad? ¿Cuál es el criterio que emplea un juez de garantías para dejar libre a alguien que atraca armado de cuchillo para decir que no es un peligro contra la sociedad? Quisiera saberlo. No lo sé, pero si estoy seguro que el que es un peligro para la sociedad es el juez que deja libre a un atracador que pudo haber matado a su víctima sin pensarlo dos veces.

Si bien es cierto que la cárcel no rehabilita también es cierto que la impunidad rehabilita menos aún.

Requerimos que el gobierno se ponga serio en plantear una reforma a la justicia y al sistema carcelario. La gente en la calle está siendo víctima de asaltos y los criminales son hoy dueños de las calles. El gobierno anuncia la creación de un bloque contra la corrupción, pues ojalá investiguen la razón por la que en Colombia no se construyen cárceles y existe ese hacinamiento carcelario que motiva a los jueces a hacerse los de la vista gorda y no mandar más gente a las cárceles. Ojalá investiguen a esos jueces que en mas de diez ocasiones dejaron libres a los tres atracadores muertos en ese puente peatonal.

Pensar distinto, con el romanticismo de que a los criminales hay que resocializarlos en libertad, no pasa de ser una utopía. La realidad la estamos viendo a diario y mientras esos pensadores se llenan la boca de bonitas palabras, la ciudadanía trabajadora y honesta está siendo víctima de los criminales a quienes defienden con los argumentos de que son personas incomprendidas y que no tuvieron oportunidades. ¿Acaso ese argumento podrá servir para consolar a la viuda, al huérfano o a la mamá de la víctima de un robo de celular que terminó en asesinato?

@ghitis

Publicado: febrero 10 2020