Después de ver  el debate de control político que se llevó a cabo el martes pasado en la plenaria (virtual) del Senado, sobre  incumplimientos de las obligaciones de las Farc derivadas del acuerdo que firmaron con el del Nobel, no queda duda de que esa partida de sinvergüenzas, bandidos al fin y al cabo, no han cumplido prácticamente con nada de lo pactado, sin embargo, tienen la desfachatez de decir que es el Gobierno del presidente Duque el que ha faltado.

Aunque  casi nadie parece interesarse ya por este tema, creo que es importante que los colombianos sepan lo que allí se denunció.

Aunque, además de los bandidos que hoy posan de legisladores, hay un grupo de individuos desmovilizados que se encuentran en el programa de reintegración social al amparo del gobierno, su número no se acerca para nada, al anunciado inicialmente.  

No devolvieron los menores de edad ni los cientos de secuestrados. De los desaparecidos jamás se volvió a hablar. Tampoco de mapas de campos minados o de rutas de narcotráfico, imagino que por lo que dice la senadora alias “Victoria Sandino”: “no fuimos organización narcotraficante, fuimos organización insurgente, organización guerrillera…” 

“Más de la mitad del dinero inventariado, las Farc lo registraron con la observación de hurtado, incautado o desaparecido. Es decir que desde el momento de la entrega del inventario, especificaron que dicho dinero no sería entregado”,  afirmó Emilio Arcila Consejero Presidencial para la Estabilización y la Consolidación del Acuerdo.

Sobre los predios no dieron información precisa o simplemente, no existen. De los encontrados, casi todos corresponden a baldíos de la Nación.

De los 440.000 gr. de oro que figuran, solamente entregaron 2.540 gr. Lo demás no apareció, y alias “Carlos Lozada” dijo: “se le dijo al gobierno que no parara hasta encontrarla (caleta) (…) y pues eso es la selva, y allá hay gente que no se detiene y seguramente alguien más la encontró y se quedó con todo”.

En fin, por problemas de espacio, solo menciono algunos ejemplos de la falta de seriedad de esa gente a la hora de responder por sus compromisos, pero, lo más grave radica en el incumplimiento explícito con su esencia: ¡las víctimas y su reparación!

Hoy, tres años largos después de la firma  puede decirse que con su dinero, no se ha resarcido ni siquiera una sola de sus víctimas.

Si la ley establece que el acceso carnal violento no es objeto de amnistía o indulto, y Justicia y Paz identificó más de seis mil víctimas de violencia sexual e imputó cargos en más de 460 casos, los violadores de las FARC deberían haber sido prioridad en la Justicia Especial para La Paz (JEP),  ya deberían estar pagando por sus asquerosas culpas.

Aunque el presidente Duque hizo campaña por el NO y votó NO, ha cumplido a cabalidad con lo que le corresponde.

Es una afrenta a la sociedad colombiana que los responsables de los crímenes más atroces contra nuestros niños, sin pagar un solo día de cárcel, estén legislando.

Cínicos: ¡tras de ladrones, bufones!

@cdetoro

Publicado: mayo 23 de 2020