Por Olga Trujillo, MD

La historia de los transplantes se remonta a civilizaciones tan antiguas como la griega y la egipcia, demostrada en el arte a través de formas quiméricas de dioses y héroes ideados con el fin de resaltar virtudes. El “xenotransplante” estuvo en la imaginación del hombre siglos atrás.

Durante la edad media se puede decir que inició el desarrollo científico de los trasplantes. Es cuando empiezan los avances en el área de la cirugía y en 1597 Gaspar de Tagliacocci publica un tratado quirúrgico, en donde se describe la técnica del autotrasplante nasal, que aún se realiza en la actualidad.

Uno de los pasos más importantes para el avance científico de los trasplantes tiene lugar a principios del Siglo XX y está relacionado con el descubrimiento de la sutura vascular por parte de un investigador francés, Alexis Carrel. El progreso de los transplantes va ligado de esta manera a la perfección de la cirugía vascular.

Entre 1900 y 1915 inician transplantes, principalmente en animales (perros), practicando fundamentalmente transplante de riñón. En el año 1906, Mathieu Jaboulay, un cirujano francés, publica el primer trasplante realizado en un ser humano. Se trataba de un injerto de un riñón de un cerdo en el codo izquierdo de una mujer de 50 años con insuficiencia renal terminal; los resultados fueron catastróficos. Posteriormente, continuaron transplantes entre las mismas especies y en 1933 fue practicado un transplante de riñón de un donante con grupo sanguíneo O a una receptora con grupo B, dicha incompatibilidad determinó el fracaso del mismo.

Muchos casos de transplantes no exitosos vinieron después, realizando procedimientos de diversas maneras, poniendo los riñones transplantados en el muslo, administrando medicamentos para evitar rechazo del implante de injertos, entre otras prácticas. Sólo hasta 1954, en Boston, se realiza un transplante renal con sobrevida a largo plazo. Y desde entonces se han dado los grandes avances que vemos en la actualidad, pudiendo realizar transplantes de todo tipo, con estudios que permiten la minima posibilidad de rechazo y mejorando la calidad de vida de miles de personas que han perdido la función de un órgano o requieren de un tejido.

La nueva ley de donación de órganos significará la salvación de miles de vidas

Lo anterior, para ponerlos en contexto del gran trabajo que se ha hecho en materia de transplantes, y del cual Colombia no ha sido un país ajeno. Existen 26 instituciones avaladas para realizer este tipo de procedimientos. Con la aprobación del Proyecto de Ley presentado por el Representante a la Cámara, Rodrigo Lara, el transplante de órganos y tejidos será una realidad para muchos de los pacientes en lista de espera. Esta iniciativa, propone la obligatoriedad para ser donantes a todos los colombianos, salvo que haya una declaración formal radicada en el Instituto Nacional de Salud en donde exprese que no desea serlo.

En el país, según el informe de datos globales de donación y transplantes de 2014, presentado por el Ministerio de Salud en marzo de 2015, se practicaron 1046 transplantes. Durante el mismo año, se realizaron 622 entrevistas con el fin de solicitar la aceptación familiar para que pacientes pudieran donar sus órganos y tejidos, de estas, la respuesta fue negativa en el 38% de los casos. Para ese año había 2179 personas en lista de espera de un órgano, los principales riñón, hígado y corazón.

Con la nueva Ley, se espera que cada vez sean más los donantes. Sin embargo, habrá que revisar con lupa el articulado, aunque ya está bien definido quiénes pueden ser donantes de órganos y tejidos, no está demás que los entes de control y de ética médica establezcan desde su punto de vista, cómo contener abusos que puedan presentarse frente a la decisión de exponer a una persona a donación.

Es importante recordar, que un donante puede salvar la vida de 8 personas y beneficiar a 55 personas con tejidos.

@TrujilloOlga