La extrema izquierda se ha dado a la tarea de confundir a la opinión pública, diciendo que el gobierno colombiano ha permitido la presencia de tropas extranjeras en nuestro país, con ocasión del arribo de la misión técnica estadounidense que prestará cooperación y asesoría en la lucha contra los cultivos ilícitos. Según ellos, básicamente estamos presenciando una invasión. (¡!)

Entre las facultades que constitucionalmente tiene el Senado de la República, está la de autorizar el tránsito de tropas extranjeras. Aquello no fue una idea novedosa de los constituyentes de 1991. En la Constitución de 1886, en el numeral 4 de artículo 98 estaba contemplada esa misma disposición, a través de un texto idéntico al que existe actualmente: “Permitir el tránsito de tropas extranjeras por el territorio de la República”. 

En 1947, Colombia se unió al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca -TIAR-. El Congreso, ratificó aquel año dicho tratado, con lo que automáticamente empezó a ser parte de nuestro bloque de constitucionalidad. 

Aquel es el marco de la cooperación en seguridad en nuestra región, para mantener la paz y evitar, a toda costa, las acciones bélicas. 

En desarrollo del TIAR, Colombia y Estados Unidos han suscrito sendos acuerdos de cooperación y un número importante de memorandos de entendimiento, que son el reflejo de la sólida alianza que en materia de seguridad existe entre ambos países. 

Vale la pena revisar porqué la Constitución habla de “autorizar el tránsito de tropas extranjeras” y no del estacionamiento de las mismas, que obviamente son dos conceptos opuestos.  

La explicación se encuentra en la añeja política de neutralidad que ha observado nuestro país, en lo que se refiere a conflictos internacionales. El objetivo de los autores de las Constituciones de 1886 y 1991 era el de enaltecer la política exterior de nuestro país, en relación con la neutralidad. 

¿Por qué no es necesario que el Senado autorice la presencia de uniformados extranjeros en misiones de cooperación? La razón es evidente. Dicha asistencia se desarrolla en el marco de acuerdos internacionales debidamente protocolizados. La dirección de la política exterior colombiana le corresponde al Presidente de la República y no a la rama Legislativa. En consecuencia, el Senado no tiene competencia ninguna para entrometerse en la aplicación de un tratado que fue debidamente ratificado por el Congreso hace más de 70 años. 

Se equivocan radicalmente los que pretenden ilegitimar la decisión del presidente Duque de permitir la presencia de los asesores estadounidenses, alegando que se requería la previa autorización del Senado, pues como está ampliamente probado, esos uniformados no van camino hacia otro Estado, sino que estarán desplegados en Colombia, cumpliendo una agenda de trabajo específica, relacionada con la erradicación de plantaciones de coca. 

Tampoco puede hablarse de “estacionamiento” de tropas extranjeras, pues se estarían confundiendo los conceptos elementales de la cooperación técnica frente a aspectos que ponen en riesgo la seguridad nacional, como efectivamente son los cultivos ilícitos que nutren las arcas de las estructuras armadas ilegales. 

A Colombia no arribaron portaviones, buques o aviones de combate estadounidenses. Llegó, en cambio, un grupo de técnicos con amplia experiencia en la lucha contra el narcotráfico. Y aunque la corte constitucional santista haya prohibido la fumigación de cultivos ilícitos, aquello no implica que el presidente Duque deba cruzar sus brazos, sin hacer lo que corresponda para combatir al narcotráfico. Y una de las herramientas más eficaces, consiste en acudir al apoyo de expertos de países amigos, como son los Estados Unidos. 

Así que aquellos que escupen toda suerte de barbaridades para oponerse a la aplicación de los acuerdos de asistencia, deberían darse una pasada por el diccionario de la Real Academia Española y buscar el significado de tres palabras clave: tránsito, estacionamiento y cooperación. Cuando entiendan la acepción de cada uno de esos vocablos, comprenderán la magnitud del ridículo que están haciendo.

@IrreverentesCol

Publicado: junio 8 de 2020