Personalmente ya no me asombra que el presidente Juan Manuel Santos no se sonroje afirmando que no cumplirá con lo prometido. Si me pidieran dar un ejemplo de incumplimiento, seguramente lo primero que vendría a mi cabeza es la era Santos presidente.

Las quejas en la calle van y vienen, el malestar de los ciudadanos se hace cada vez mas tangible, no de gratis decenas de sectores han salido a la calle a reclamar sus derechos, no solo fue la venta de Isagén, la  reforma tributaria, que los  niños en la guajira sigan muriendo de hambre, y por su puesto que se haya firmado acuerdo de paz basando en impunidad, los problemas sociales van mucho mas allá de lo imaginable. Buenaventura y Chocó hace poco salieron a reclamar derechos que representan condiciones básicas de supervivencia que en cualquier Estado Social de Derecho deberían estar cubiertos.

Desde que comenzó su primer periodo presidencial, Santos ha visto en la calle una avalancha de paros cívicos que representan sin duda su deficiente desempeño como primer mandatario de los colombianos.

En octubre de 2011 el paro nacional estudiantil. Miles de estudiante salieron a la calle durante 27 días para exigirle al gobierno una nueva reforma educativa, que culminó con la promesa de la creación de la mesa nacional estudiantil (MANE).

En octubre de 2012 el paro nacional judicial. La rama judicial decidió suspender su actividad, la reclamaban nivelación salarial para todos sus trabajados.

En febrero de 2013,  el paro nacional de cafeteros marcó el inicio de un año caracterizado por una avalancha de paros.

En marzo de 2013 el primer paro camionero de su gobierno, durante 24 días representes del sector salieron a la calle por el incumplimiento del gobierno en precios de combustibles y reposición del parque automotor.

En julio de 2013 el paro nacional minero paralizó el bajo Cauca antioqueño, durante 40 días las calles fueron testigos del clamor de formalización de la actividad en la zona.

En agosto de 2013, el paro nacional agrario, y la frase del presidente Santos, que marco su primer mandato ¨el tal paro nacional agrario no existe¨, pero muy a pesar de la vista gorda del presidente, durante 23 días, miles de campesinos reclamaron la implementación urgente de medidas y acciones frente a la crisis de producción ocasionado por los tratados de libre comercio.

En agosto de 2013, por la misma época del paro nacional agrario, el segundo paro camionero se hizo realidad, el incumplimiento del gobierno a los acuerdos pactados en la primera movilización, hizo al sector permanecer 16 días en las carreteras de todo el país.

En febrero de 2015 el tercer paro camionero, nuevamente por el reiterado incumplimiento de las promesas del gobierno.

En abril de 2015, el primer paro nacional de maestros del gobierno Santos tuvo lugar, durante 16 días, profesores en la calle reclamaban por el servicio social y la nivelación salarial.

En marzo de 2016 el paro cívico nacional de las centrales obreras, convocado en voz de rechazo. a la venta de Isagén, el escándalo de Reficar, el deficiente incremento del salario mínimo, entre otros.

En el año 2017, sucedió el segundo paro de maestros, que hoy cumple más de 29 días y no hay una solución que se avecine. Más de ocho millones de estudiantes están siendo afectados por la movilización y el presidente sigue afirmando que no hay recursos para las pretensiones de los profesores. Nuevamente se hace evidente, que a pesar de su eslogan de campaña “Paz, equidad y educación“, la educación para el presidente Santos no es una prioridad.

Las exigencias de los maestros parecen una justa causa, los educadores exigen nivelación salarial con las de otros trabajadores del Estado, primas extralegales, y mejores condiciones en las infraestructura de las escuelas..

En cuanto a la nivelación salarial: los educadores de Colombia y Mexico son los peores pagos en la región. El salario de este gremio tiene un gran deterioro. Si comparamos el salario de un docente con cualquier funcionario público en el mismo nivel de posgrado, encontramos un gran diferencia. Además, se suma a las peticiones de los educadores los reiterados problemas con su sistema de seguridad social en salud, pues actualmente no tienen una entidad que funja como prestador de ese servicio, pues en enero de este año el proceso de licitación del operador de salud fue declarada desierta.

Ademas los maestros denuncia hacinamientos y escasez en la planta de personal para implementar la jornada única escolar.

Esto sumado al carrusel de corrupción del programa de alimentación escolar, es la prueba fehaciente de la falta de políticas publicas y el poco interés del gobierno en la educación. Recuerdan que el presidente decía que el dinero de la ¨guerra¨ lo invertiría en educación, sumado al incremento del IVA y demás recaudos fiscales de la reforma tributaria, en teoría en las finanzas del presidente Santos debería haber recursos para educación.

Ojalá el presidente entendiera que todo no puede ser beneficios para las Farc. Ante las injusticias   y la desatención de nuestros derechos? Todos sean bienvenidos a la calle!

@natiibedoya

Publicado: junio 8 de 2017