El 15 de agosto terminan las llamadas Zonas Veredales Transitorias, lugares donde se debían ubicar los desmovilizados de las Farc, sin que se hayan devuelto todos los menores de edad reclutados que mantienen las Farc.

De acuerdo con los compromisos del Gobierno con Farc, debieron empezar el 31 de diciembre pasado, pero eso no ocurrió. En la mayoría de los casos se instalaron semanas o meses después y siendo francos, en algunas de estas zonas, no se cumplieron los acuerdos de campamentos, instalaciones y amoblamiento físico previstos.

Por ello, en varias ocasiones los voceros de Farc han reclamado incumplimientos del gobierno en las instalaciones, pero ya más preocupados por ejercer su Nobel empoderamiento político, organizar su partido y hacerse sentir en las próximas elecciones, han desatendido los reclamos de los desmovilizados en sus condiciones actuales de vida.

Se termina una de las etapas iniciales claves del proceso, sin que se hayan cumplido aspectos esenciales que garanticen la confianza y trascendencia positiva histórica.

No han regresado a los niños reclutados que aún mantienen en su poder. Son entre 800 a 2.000 menores de edad, los niños que continúan dependiendo de las Farc, y no han podido regresar a sus hogares.

Quienes hemos reclamado insistentemente al gobierno y a la guerrilla querer mantener al margen de la negociación la situación de los menores de edad reclutados, nos alegramos luego de las menciones que hace unos pocos meses, hicieran el saliente Comisionado de Paz y del líder negociador Humberto de la Calle. Sin embargo, no se logró el efecto esperado para la vida y restitución de derechos de los menores de edad que continúan en esta situación.

Los voceros y líderes de la guerrilla, atendidos en escenarios académicos y mediáticos, al ser preguntados por la situación de los menores de edad, simplemente dan respuestas casi protocolarias asignando responsabilidad al incumplimiento en calidad del programa actual a dichos menores, para ocultar su responsabilidad en los delitos atroces sistemáticos cometidos contra ellos.

Sabemos que hay un interés para que los horrores cometidos contra los niños, no sean visibilizados y así evitar ser sancionados como corresponde. Por eso, un tema tan trascendental se va marchitando aceleradamente en el tiempo.

Sin embargo, yo no veo como pretenden ejercer su mal llamado liderazgo político, sin dar respuestas claras y precisas frente a violaciones de derechos humanos y los delitos de lesa humanidad cometidos por décadas.

Aunque pocos tengan memoria, aunque algunos ayuden a lavar su imagen y quieran mantener impunidad frente a las barbaries sistemáticas cometidas contra nuestros niños y niñas, de no haber justicia en Colombia, siempre serán unos delincuentes en riesgo de ser apresados por orden de la Corte Penal Internacional, por todos y cada uno de los crímenes atroces cometidos.

@ForeroHElvira

Publicado: agosto 14 de 2017