El encuentro del presidente Uribe y el exvicepresidente y candidato presidencial, Germán Vargas Lleras en la ciudad de Manizales es mucho más importante y trascendental de lo que a primera vista pareciera.

Aunque entre uno y otro hay importantes diferencias, ninguna de ellas es estructural ni insalvable. Si bien es cierto Vargas apoyó a Santos, no menos lo es que Cambio Radical, en el congreso de la República, se apartó de buena parte de las leyes con las que el gobierno intentó implementar el nocivo acuerdo celebrado con la banda terrorista de las Farc.

Así mismo, Vargas Lleras tuvo una gran coincidencia con el uribismo en un asunto que resulta sustantivo: su oposición a la denominada jurisdicción especial de paz, el entramado judicial que se erigió para limpiar las culpas de la banda terrorista de las Farc, mientras que aquellos que enfrentaron a esa organización desde la democracia serán conducidos al banquillo de los acusados.

Las elecciones de este año son trascendentales para el futuro de la democracia colombiana y aquello obliga a tener la capacidad y la entereza de aprender a superar diferencias del pasado en aras de salvar a nuestro país de las garras del totalitarismo de la izquierda.

Hay momentos en los que los dirigentes políticos deben ser pragmáticos y poner la mirada única y exclusivamente sobre lo fundamental. Este año no tendremos un pulso por el poder, sino una emulación entre los que llevarán a Colombia por el sendero macabro de Venezuela y los que salvaguardarán nuestros valores democráticos. Así de claro y así de sencillo.

Nada está definido en este momento. Las encuestas indican que si las elecciones fueran ahora mismo, a la segunda vuelta pasarían dos candidatos de la izquierda: Sergio Fajardo y Gustavo Petro.

Así que la realidad obliga a apaciguar las ambiciones personales de todos los que tengan coincidencias en contra del modelo castrochavista y tener en cuenta el panorama al que nos estamos enfrentando.

Que el encuentro de Manizales de Uribe, Duque y Vargas Lleras no sea el último. Es importante mantener una comunicación fluida. Cada quien haciendo su campaña, sin olvidar lo que está en juego para nuestro país.

Después de las elecciones de Congreso, se sabrá exactamente cuál es el equilibrio de fuerzas políticas en Colombia. Es evidente que el Centro Democrático será el partido con mayor número de curules. Así mismo, muchos observadores consideran que Cambio Radical obtendrá un resultado muy satisfactorio, superando al partido de La U y al liberal.

Aquello, podría abonar el terreno para una posible alianza parlamentaria entre el CD y el partido de Vargas Lleras para efectos de configurar las mayorías que se requieren para de llevar a cabo los cambios que debe hacérsele a los nefastos acuerdos entre Santos y la banda terrorista de las Farc.

Así las cosas, este es un buen momento para empezar a tender puentes con todos los sectores políticos con los que la coalición del NO pueda tener coincidencias.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 29 de 2018