Los favorecimientos políticos han estado presentes a lo largo y ancho de la historia de Colombia. Tales acciones han recibido diversos títulos, como por ejemplo: auxilios parlamentarios, cupos indicativos o recientemente mermelada. El ejecutivo buscaba obtener mayorías en el legislativo dando a cada uno de los congresistas determinados contratos, puestos, proyectos etc., para que así le aprobaran todos los proyectos ley que presentase, incluso en algunos casos sin mayor debate más que el pupitrazo limpio. Así pues, los congresistas vienen acostumbrados a recibir, o presionar, si es el caso, al ejecutivo para que este les favorezca y enriquezca sin pudor alguno.

Pero vaya estrellada que los ya conocidos y acostumbrados enmermelados se pegaron cuando esperaban o buscaban favorecimientos durante la conformación de las mayorías en el Congreso en los últimos días, dado que el actual gobierno, el del Presidente Duque, cortó esa llave de corrupción, generando así comentarios e incluso actos de saboteo por parte de algunos congresistas, entre ellos Roy Barreras, Armando Benedetti y el caucano Temistocles Ortega, para que el gobierno nacional no obtuviese mayorías, y valga decir que casi lo logran, por unos días la gobernabilidad estuvo en el limbo, pero pudo más el servicio a la Patria que el interés particular y se lograron unas mayorías en Senado y Cámara.

Los parlamentarios venían de un gobierno –el de Santos- en donde la mermelada desbordó el imaginario, y los contratos se feriaban día a día en todas las entidades. Por ejemplo, en el MinInterior existen hoy todavía 1.400 contratistas que dejó amarrados el pasado gobierno, cuando esta entidad puede operar perfectamente con menos de la mitad. Esta es una de las razones (el exceso de burocracia) por las cuales las arcas del Estado se encuentran hoy en rojos y por ende varios programas sociales se podrían ver afectados.

Quienes se dejan llevar por la oposición visceral al gobierno Duque no reconocen estos logros, como lo es el de trabajar sin mermelada alguna; pero la ciudadanía y la opinión pública en general aplauden los esfuerzos del gobierno nacional por construir un país sin mermelada, sin favores políticos y sin prebenda alguna. Todos celebramos estas acciones y las acompañamos, para que así tengamos una Colombia más transparente y consiente. 

@AndresSaavedra_

Publicado: septiembre 13 de 2018