Desde que apareció el video de Gustavo Petro totalmente embelesado contando, contemplando y acariciando fajos de dinero en efectivo, el excandidato presidencial de la extrema izquierda se ha dedicado a mentir para tratar de darle una explicación a esas deplorables imágenes que comprueban su doble moral y su verdadera naturaleza corrupta y mafiosa.

Petro asegura que se trata de $20 millones de pesos prestados por el arquitecto Simón Vélez. Al ver el tamaño delos fajos, independientemente de la nominación de los billetes, claramente hay más de $20 millones de pesos. Basta con hacer una reconstrucción de la escena para deducir que en cada uno de los ocho paquetes de dinero que Petro toca con absoluta devoción y guarda en su bolsa, hay por lo menos 500 billetes. Una simple operación aritmética arroja que en esa entrega hubo mucho más de $20 millones de pesos.

Pero esa no es la cuestión de fondo. La coartada del exalcalde se desplomó totalmente por cuenta de un comunicado de Simón Vélez, en el que aseveró que “a raíz de la aseveración hecha en redes sociales, aclaro a la opinión que yo no le he hecho ningún préstamo a nadie y mucho menos al seños Gustavo Petro”.

Ante semejante desmentida, Petro se limitó a publicar una vieja fotografía de su estafeta Hollman Morris con Vélez, como si aquella imagen fuera la evidencia incontrovertible de su amistad con el cuestionado arquitecto, quien fue ya fue citado por la fiscalía para que brinde su versión oficial de estos hechos.

Hay hechos en la vida que marcan para siempre a las personas. Difícilmente alguien olvida el día que nacieron sus hijos, o contrajo matrimonio. Las  fechas de momentos clave de la vida quedan grabadas para siempre en la memoria de las personas.

Aquel que mata a alguien, nunca olvidará el momento, la hora y todos los detalles de ese momento dramático. Pero seguramente un asesino en serie, acostumbrado a acabar sistemáticamente con la vida de sus congéneres, posiblemente pierde la cuenta y por supuesto olvide los pormenores de sus delitos.

Petro ha dicho que aquel fue el único préstamo en efectivo que recibió. Pero no se acuerda ni siquiera del año, ni mucho menos del mes en que ocurrió semejante entrega que, se insiste, es de mucho más de $20 millones de pesos.

Su falta de precisión delata que eso de andar recibiendo ingentes sumas de dinero en efectivo, es una práctica inveterada en él.

No la tiene fácil el jefe de la extrema izquierda colombiana. Ante la contundencia de las imágenes, muchos de sus “aliados” políticos han guardado silencio. Quienes históricamente lo han defendido o han sido sus compañeros desde sus tiempos en la banda terrorista M-19, como Antonio Navarro, voltearon la mirada y no han dicho una sola palabra.

Como tampoco se ha oído absolutamente nada de los autoproclamados abanderados de la lucha contra la corrupción que respaldaron decidida y activamente a Petro durante la segunda vuelta presidencial. Claudia Nayibe López, tan vocinglera y activa en redes sociales, entró en una etapa de mutismo insoportable. Mockus, tampoco, como tampoco se ha oído la más mínima expresión de rechazo de los históricos “jueces” del uribismo, como el comunista profarc, Iván Cepeda.

Cuando Petro es sancionado por cometer algún delito o irregularidad, huye a golpear las puertas de la comisión interamericana de derechos humanos, CIDH, a pedir medidas cautelares. Desde ya, ha dado a entender que el video que desnuda su talante corrupto, es una persecución del “establecimiento” para acabar con su carrera política.

¿Dirá también que Simón Vélez, que aseguró no haberle prestado ningún dinero, es parte del supuesto complot en su contra?

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 30 de 2018