En la operación de corrupción de Odebrecht, uno de los articuladores del plan de infiltración de miles de millones de pesos de la corrupción a la campaña de reelección de Juan Manuel Santos, fue Simón Gaviria.

Gaviria, en el año 2014, fungía como presidente del partido liberal y fue la persona que vinculó a Esteban Moreno con el entorno inmediato de Juan Manuel Santos.

Desde hace más de 4 años, se conocieron los detalles del entramado que fue empleado para inyectar los ríos de dinero que Odebrecht le entregaron a la reelección de Santos en 2014. Esteban Moreno, que en su momento fue designado como gerente de la campaña del partido liberal por Simón Gaviria, tejió la red de empresas a través de las que esos recursos fueron tramitados. 

No son pocas las pruebas que hay contra Moreno quien misteriosamente no ha sido llevado ante la justicia. El propio Moreno, en actitud desafiante -como lo reveló Vicky Dávila en su columna dominical- dijo: si a “mí me tocan una muela, se incendia el país”.

Eso mismo han dicho los peores delincuentes de nuestra historia, que creen tener el poder para intimidar al Estado.  

Es fundamental que Moreno sea conducido ante los tribunales y brindarle todas las garantías para que confiese todo lo que sabe, entregando las pruebas que tenga en su poder y los nombres de todos sus cómplices en la operación de financiación ilegal de la campaña de Santos. 

El expresidente ha logrado asegurar su impunidad. 

A través del cuestionado John Jairo Cárdenas, actual presidente de la comisión de acusaciones, abrió el camino para que la investigación que se adelanta en su contra en el Congreso de la República, vaya directo hacia la impunidad. 

Desde su salida de la dirección del departamento de planeación nacional -en medio del escándalo de Odebrecht-, Simón Gaviria optó por desaparecerse del escenario público, con la esperanza de pasar desapercibido y salvarse de caer en esa investigación.

Muy poco se ha sabido de Simón Gaviria. Las pocas noticias que se conocen de él, tienen que ver con las gestiones que él y su padre, Cesar Gaviria, han hecho para que el gobierno de Iván Duque lo reencauche, ya sea en un cargo dentro del gabinete o en una importante embajada. 

Aunque la Casa de Nariño ha descartado cualquier posibilidad de vincular a Gaviria al gobierno, en el uribismo se habla de esa posibilidad, con mucha preocupación.

Es evidente que la dilatación en la investigación contra Esteban Moreno, beneficia directamente a Juan Manuel Santos, pero también a Simón Gaviria, que se ha convertido en un “intocable”.

Frustrante que los diseñadores de la alianza de Santos con Odebrecht, entre los que Simón Gaviria Muñoz ocupa un puesto de primer nivel, estén tranquilos y gozando de la impunidad. ¿Será que el próximo fiscal general de la nación se comprometerá con el país de llevar ante la justicia a todos los involucrados, sin dilaciones ni consideración alguna?

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 9 de 2019