“Patria te adoro en mi silencio mudo”, dice el poema de Miguel Antonio Caro, mientras Juan Manuel Santos (JMS) hace todo lo contrario destruyendo la patria con su silencio mudo. Típico de su estilo marrullero cuando calla sobre los cuestionamientos que nos hacemos los colombianos, acerca los actos de corrupción en su gobierno. Silencio mudo que parecen nos llevaremos a la tumba porque en Colombia cuando se trata del presidente Santos la justicia no define nada, nunca pasa nada, mas allá de perseguir a la oposición en cabeza del presidente Uribe Vélez.

Son muchas las preguntas que están sin resolver y casi todos callan convirtiéndose en cómplices de su silencio mudo.

¿Qué pasó con los doce millones de dólares que para su campaña dieron los narcotraficantes hermanos Comba, si existen pruebas contundentes de ello? ¿Qué pasó?, nada, nunca se supo nada, en Colombia no pasa nada.

¿Qué pasó con el entramado criminal que le montaron a Oscar Iván Zuluaga (OIZ) con un falso hacker, dolosamente preconcebido, que supuestamente penetro información secreta del acuerdo de La Habana y la campaña reeleccionista de JMS?  Montaje que se hizo solo con el propósito de entorpecer su camino victorioso hacia la presidencia. ¿Qué pasó, si dos años después se aclara que no hay pruebas que OIZ haya participado en ese montaje? En cambio si se comprobó que fue un andamiaje delincuencial dirigido por el jefe de la central de inteligencia colombiana, un tal almirante de apellido Echandia. ¿Qué pasó?, nada, nunca se supo nada, en Colombia no pasa nada.

¿Qué pasó con los enormes sobrecostos de $4.500 millones de dólares en la refinería de Cartagena?, dinero hurtado que equivale casi a la mitad de la lesiva reforma tributaria que acaba de implementar el gobierno de JMS.  Nada, nunca se supo nada, en Colombia no pasa nada.

¿Qué paso con el contrato de $900 mil millones de pesos, de la vía Ocaña – Gamarra, adjudicado a dedo por la ministra de obras públicas del gobierno de JMS, una tal Cecilia Álvarez-Corea, para además beneficiar a la familia de su pareja sentimental una exministra de Educación también del gobierno JMS, una tal Gina Parody?, nada, nunca se supo nada, en Colombia no pasa nada.

¿Qué pasó con el desbordado crecimiento de los cultivos de coca, materia prima del desesperante e infernal incremento de la delincuencia?, nada, nadie dice nada, en Colombia no pasa nada.

¿Qué pasó con las declaraciones del presidente de Fenalco, Guillermo Botero y la Junta del Banco de la Republica sobre el pobre crecimiento de 1.6% de la economía colombiana? Mucho más bajo que el de Haití. Nada, nadie dice nada, en Colombia no pasa nada.

¿Qué pasa con los falsos datos del Dane, sobre el desempleo, que en la vida real aumentan, disparando a niveles virulentos la delincuencia en las ciudades colombianas? Nada, nadie dice nada, en Colombia no pasa nada.

@rodrigueztorice

Publicado: febrero 9 de 2017