Los colombianos estamos cada vez más aburridos e indignados de la inflexibilidad del gobierno en la reducción del gasto. Sabemos que no es fácil, pero el que busca encuentra donde hacerlo. Hace más de cuatro años vengo diciendo que si se sinceran con el manejo de las sentencias podrían ahorrarse tres billones de pesos anuales. En cuatro años serían doce billones de pesos, la mitad de los recursos de la nefasta Reforma Tributaria radicada en el Congreso este año.

Es que no hay derecho que los colombianos paguemos por una deuda niveles del 25% de tasa de interés cuando el TES a 10 años, la deuda de la Nación, se negocia al 5%. A cualquier gerente financiero de una empresa lo hubieran despedido por esto hace rato.

Las sentencias son un proceso de reparación directa. Es la decisión de un juez o un tribunal, la cual determina la responsabilidad patrimonial a cargo del Estado, para reparar por los daños, qué por acción u omisión haya causado, según lo establece el artículo 90 de la Constitución Política de Colombia. El Estado colombiano tiene demandas en proceso por más de $400 billones, de las cuales ya tienen sentencia judicial alrededor de 10 billones en diferentes entidades como la Fiscalía, la Policía, o las Fuerzas Militares. Desde el momento en que se radica la sentencia en la entidad demandada empiezan a correr intereses muy altos hasta que esta paga la obligación. En promedio estas sentencias se pagaban hace unos años a los dos años, hoy en día se demoran más tiempo. Este pago depende de los recursos que del presupuesto nacional se les gire a las entidades para esto.

Los Ministros de Hacienda de los últimos años vienen haciéndose los de la vista gorda, ya que su pago se ha manejado como un gasto y no como una deuda. Pagar las sentencias con TES, que es la solución para reducir los altos intereses, la convierte en deuda, y ésta sube como porcentaje del PIB un 1.5%.

Viendo la situación actual de las finanzas de la Nación, donde cada peso cuenta, es impensable que no realicen esta operación de canje o cambio de deuda. Cada día de demora nos cuesta a los colombianos 820 millones de pesos en intereses.

Adicionalmente se debe dejar organizado el mecanismo a futuro. Apenas se radique una sentencia ante una entidad se debe hacer el pago con TES. De esta manera se evitará pagar estos absurdos intereses a futuro.

Como pueden ver, este es un solo caso donde se puede reducir el gasto, pero deben existir otra cantidad de opciones para hacerlo. El Estado colombiano ha venido creciendo con entidades que no sirven y con gastos que no son necesarios, y, lo más grave, que no tienen doliente y por consiguiente es mejor cerrar los ojos y no hacer nada para no pisar callos y dejar que la burocracia y la tecnocracia siga con el desdén carcomiendo los cimientos de la democracia. Ya es hora de actuar. Ojalá no sea demasiado tarde.

@SANTAMARIAURIBE

Publicado: mayo 3 de 2021