Lejos de camorras innecesarias, como colombiano, celebro que mi país tenga un partido político que, a través de foros y eventos bien organizados, se haya tomado el trabajo de recorrer la geografía nacional para escuchar a la gente, debatir y atender como se merece a la Nación.

En este 2017 Colombia ha vivido un año de tribulación. ¿Quién puede negarlo? Los avisos de “se vende”, “se arrienda” y “promoción” están a la orden del día; miles de comerciantes, para no quebrarse, han tenido que hacer sacrificios todo el año y pagar impuestos abusivos, que tristemente “se desvían” para alimentar el apetito voraz de la “narco-paz”: nombre elegante de la corrupción.

En términos concretos, hemos sido golpeados, sin excepción, por la pésima gestión de un gobierno que pasará a la historia por perverso, mentiroso y ladrón, conformado por una “banda de negociadores” que supo arrodillarse ante el capricho y el dinero de las Farc, pasando por encima de la mismísima voluntad popular, al desconocer flagrantemente los resultados del Plebiscito del 2 de octubre de 2016.

Que a nadie le quepa duda: estamos en manos de aliados del comunismo. No obstante, en esta columna me gustaría resaltar los perfiles profesionales de los cinco pre-candidatos del Centro Democrático. Porque sí hay esperanza. Empecemos, como debe ser, por las damas.

María del Rosario Guerra es una mujer de principios, defensora de la vida, cuenta con una exigente formación académica: economista egresada de la Universidad del Rosario, graduada del Máster en Administración Pública de la prestigiosa Universidad de Harvard y del Máster en Economía Agrícola de la Universidad de Cornell, ambos en Estados Unidos, se ha desempeñado con solvencia en el sector público; además, ha sido docente universitaria en las mejores universidades del país.

Paloma Valencia, joven y elocuente senadora, es graduada en Derecho y Filosofía de la Universidad de Los Andes, donde también terminó una especialización en Economía; además, obtuvo su título de maestría en Escritura creativa de la Universidad de Nueva York. Crítica y valiente en el debate nacional, por su voz y su carácter ha sido invitada a participar en los equipos de trabajo de notables medios de comunicación colombianos.

Carlos Holmes Trujillo, el más veterano del grupo, es abogado de la Universidad del Cauca, con especialización en derecho penal y criminología, y tiene una maestría en negocios internacionales de la Universidad Sofía de Tokio. Hombre ponderado y decente, ha desempeñado numerosos cargos en el sector público, siempre con decoro y lejos de escándalos. Su figura es reconocida y respetada en Colombia.

Iván Duque Márquez, 41 años de edad. Este brillante abogado de la Universidad Sergio Arboleda, cuenta con maestrías en Derecho Internacional Económico de American University y gerencia pública de Georgetown University. Así mismo, ha cursado estudios de formación continua en Negociación Estratégica, Políticas de Fomento al sector privado y Gerencia de Capital de Riesgo en las Escuelas de Negocios y Gobierno de la Universidad de Harvard. Experto en Economía, profesor universitario, se ha destacado como autor de libros de economía naranja, una de sus pasiones.

Esta lista de colombianos excelentes la completa Rafael Nieto Loaiza. Abogado de la Universidad Javeriana, experto en Derecho Constitucional y Derecho Internacional, profesor universitario, columnista en diferentes medios colombianos. Ha sido consultor en temas de justicia, seguridad y responsabilidad social empresarial. Gracias a su trabajo,  ha podido recorrer América Latina y las regiones apartadas y olvidadas de Colombia, y conocer de primera mano los problemas de campesinos, agricultores, ganaderos y comunidades indígenas y afro. Su discurso en la Convención del Centro Democrático lo catapultó. Puede ser la gran sorpresa.

Con todo respeto: Colombia necesita un gobernante que impulse el crecimiento económico, la confianza basada en valores y principios éticos; que rescate la democracia de las fauces del comunismo, y que tenga el valor de extraditar a quienes hoy se burlan de la sociedad: narcotraficantes afectos al castro-chavismo cuyas operaciones delictivas han trascendido las fronteras, aniquilando el futuro de millones de jóvenes y familias en el mundo.

“Un político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones, no en las próximas elecciones.” – Winston Churchill.

 @tamayocollins

 Publicado: noviembre 29 de 2017