He repetido en varias ocasiones que aquí se mezcló el sentir antiuribista de unos magistrados con el sentir proguerrilla de otros. Para la opinión pública es muy díficil digerir que la Corte Suprema de Justicia excluya como prueba la información obtenida en los computadores de Raúl Reyes -donde se mencionaba al senador Iván Cepeda- porque, según el alto tribunal, fue información obtenida con violación del debido proceso y se torna ilegal; pero sea esta misma Corte la que sí le da valor probatorio a las chuzadas “por error” al presidente Álvaro Uribe, chuzadas ilegales en las que no se prueba que Uribe haya manipulado testigos, razón por la que se le investiga.

También resulta extraño que la misma Corte liberó a Jesús Santrich, un hombre que vivió siempre en la clandestinidad y que era previsible que se volaría. Pero ordena una medida de aseguramiento a un hombre público, que ha asistido a todos sus compromisos con la justicia  y que reconocen en toda Iberoamérica como a un héroe, a Álvaro Uribe.

A Uribe se le han violentado seis garantías constitucionales: la presunción de inocencia, la investigación integral y objetiva, la exclusión de la prueba ilícita e ilegal, el derecho a interrogar testigos, la inviolabilidad de comunicaciones abogado-cliente, y la imparcialidad; lo cual representa un precedente muy grave para el estado de derecho en Colombia. Por eso más que un proceso judicial, esto ha tenido un componente político. Y más que un preso político, Álvaro Uribe es un secuestrado.

No existe en Colombia un proceso con mayores injusticias y arbitrariedades que el que han levantado contra Álvaro Uribe. Lo interceptaron por supuesto error. Le negaron que estuvieran adelantando una investigación en su contra. Han amedrentado a los testigos que declaran en su favor compulsándoles copias por falso testimonio, pero no hacen lo mismo con los que declaran en su contra. Omitieron escuchar Juan Carlos el ‘Tuso’ Sierra. El expediente lo han filtrado selectivamente a la prensa, a la prensa enemiga de Uribe, en particular al señor Coronell, que se ha forjado como periodista levantando infamias contra Uribe en más de 200 columnas.

Hay una infinidad de irregularidades en el caso de Uribe. Si me detuviera a detallar cada una de ellas tendría para escribir toda una enciclopedia. Irregularidades como que el magistrado Cesar Reyes -quien lleva el caso- sea buen amigo de Pilar Rueda, la esposa de Iván Cepeda. ¿Cómo el magistrado que investiga a Uribe puede tener relación de amistad con la familia de Iván Cepeda? Este cuestionamiento no es mío, lo planteó la magistrada de la Corte Suprema Justicia Cristina Lombana, quien fue apartada del caso Uribe por tener una posición neutral y no sesgada como los demás.

Adicionalmente, en el auto de 1554 páginas se señala, entre tantas barbaridades y falacias, que Uribe buscó personalmente al ‘Tuso’ Sierra, lo que es absolutamente falso. El ‘Tuso’ en entrevista con Vicky Dávila y en Los Informantes afirmó que lo conocía como cualquier otro colombiano, por televisión. Dijo que el único contacto que había tenido con ese proceso fue cuando el magistrado José Luis Barceló, el exvicefiscal Jorge Perdomo y el tramposo exfiscal Eduardo Montealegre le mandaron mensajes diciéndole que si declaraba en el caso contra Uribe le otorgarían una serie de beneficios.

Los pronunciamiento de la justicia deben respetarse, pero cuando son sobre las bases de la verdad, nadie puede acatar, ni mucho menos respetar un secuestro. Álvaro Uribe está secuestrado y el mayor anhelo de sus enemigos es ejercer sobre él y su familia una presión monumental para que se someta a la JEP. De esta manera quedaría validado, ante Colombia y ante los ojos del mundo, el Acuerdo de Paz. Por eso no asombraría que este encarcelamiento fuera calculado desde La Habana.

La única manera de romper con las cadenas del secuestro a Álvaro Uribe es acudiendo directamente al pueblo, buscar la manera de reformar sustancialmente la justicia y sacar a las Farc que están enquistadas en nuestras instituciones, sin reparar a las víctimas, actuando con todo el descaro y celebrando la situación del expresidente. Hoy hay sed de venganza contra Uribe. El hombre que llevó a la reducción de las cifras de secuestros a un 90%, al pasar de 2882 a 282. El hombre que luchó por la libertad de muchos, hoy secuestrado.

@jarizabaletaf

Publicado: agosto 16 de 2020