Una de las razones que la oposición ha tenido para fortalecer su crítica contra el gobierno del presidente Iván Duque e incluso como punta de lanza en las marchas compuestas por cientos de jóvenes que siguen las turbas a ciegas, como navegantes sin brújula, auspiciados por el fuego enardecido de la turba contra el establecimiento, ha sido la creciente tasa de desempleo por 21 meses corridos.

Esto se acabó con la reciente publicación del DANE, que muestra una tasa de desempleo de 9.5% que representa 0.2 puntos porcentuales menos que la registrada en el mismo mes del 2018, aunque este indicador fue empañado por la tasa de desempleo del 2019 del 10.5% superior a la del 2018 que fue del 9.7%.

Dejando de lado indicadores del año pasado, lo importante es poder mantener una tasa a la baja en el 2020 y para esto debemos ver los efectos de las políticas del gobierno en esta materia, las leyes aprobadas por el congreso, aquellas regulaciones en economía global, hasta el coronavirus, que por estos días resuena en todos los medios y tendrá un impacto en los supuestos macroeconómicos de todos los países a nivel mundial.

La ley de crecimiento deberá ser una herramienta que ayudará para combatir el desempleo desde distintas perspectivas: artículos que disminuyen la carga impositiva a las empresas como por ejemplo el régimen simple, la renta corporativa, le renta presuntiva (fundamental para el emprendimiento), IVA e ICA descontable de la renta por la compra de bienes de capital (aumentar productividad), el incentivo para descontar de la renta por el hecho de emplear jóvenes entre 18 y 28 años que atacará de lleno esa alta tasa de desempleo juvenil, que disminuyó en el último trimestre del año pasado 0.4% frente al mismo periodo del año 2018.

Con estos incentivos a la formalización, productividad, además de promover mayor crecimiento económico, disminuir la carga impositiva  de las empresas es importante el compromiso y la voluntad del sector empresarial colombiano en la generación de puestos de trabajo y que también le apuesta a que las proyecciones de crecimiento del 2020 y el 2021 vayan acompañadas de ataques frontales al desempleo, por eso es importante resaltar que se haya quebrado la tendencia creciente en la tasa de desempleo en el pasado mes de diciembre.

La búsqueda de soluciones a un problema comienza con tener muy claro, cuales son las causas que en un principio han generado esa dificultad. Mucho de la creciente tasa de desempleo se le ha atribuido al flujo migratorio más grande de la historia regional, que tiene toda la lógica, pero también debemos tener claro que es algo que no vamos a poder detener mientras la dictadura venezolana siga regocijándose en la maraña de la corrupción y violación de todos los derechos. También tenemos que saber que no va a disminuir sino a crecer en la medida que la situación social, política y económica siga en esas condiciones, así que Colombia debe tener creatividad, para generar políticas para adoptar la fuerza laboral y aprovecharla para mejorar la productividad en el mediano y largo plazo por los venezolanos que se quedaran y que nacerán en los próximos años en Colombia.

El gran reto, es aprovechar la creciente llegada de inversión extranjera directa, las exportaciones de productos no tradicionales que también ha venido con una senda de crecimiento, pero sobre todo hay que saber optimizar al máximo el ambiente de confianza y de voluntad del sector empresarial y de millones de colombianos de sacar a adelante el país. También es de destacar el compromiso con la generación de empleo que diferentes líderes gremiales hicieron en los pasados días con el Presidente Duque en Palacio de Nariño y que este debe tener sus frutos para bien de los colombianos, pero sobre todo de los más desafortunados que en estos momentos han pagado una carrera costosa y siguen buscando un trabajo dignamente remunerado.

@CIROARAMIREZ

Publicado: febrero 6 de 2020