Después de siete años de gobierno de Juan Manuel Santos, tres ministros de defensa, el texto de La Habana y la fallida negociación con el ELN, los resultados de la cartera de defensa son concluyentes. Los cultivos de coca aumentaron en más de un 52%, las disidencias de las Farc hacen presencia en más 48 municipios, la percepción de inseguridad aumenta cada día en el país y el ELN, que parecía estar desaparecido, ahora está más fuerte que nunca, destruyendo el país para demostrarlo.

Respecto a las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional, luego de un año de instalada la mesa en Ecuador, los resultados obtenidos fueron una agenda de cinco puntos que carecen de metodología y practicidad para negociar y un ELN fortalecido que no sólo coptó las fuentes de financiación de las Farc, sino que también hace presencia en departamentos en los que nunca ejerció ningún tipo territorial, y en los que ahora realiza ataques terroristas en zonas rurales y centros urbanos.

Nueve días después de que el gobierno de Juan Manuel Santos suspendió la negociación con este grupo criminal, el ELN decretó un paro armado -ya no de un día, sino de cuatro y a nivel nacional- que hasta hoy se traduce en múltiples atentados contra de la fuerza pública y la población civil, bloqueo y voladuras de vías nacionales y destrucción de la infraestructura nacional.

Por su parte, la respuesta del Gobierno Nacional ante estos hechos de violencia irracional, es continuar con el ejército acuartelado esperando con la paciencia (o la ingenuidad) del santo Job, un acto de buena fe por parte de este grupo criminal.

La consecuencia de estos hechos, es el olvido de una premisa fundamental en estas circunstancias, y es que las negociaciones con grupos criminales se deben hacer de una posición estatal de poder. Premisa que Juan Manuel Santos olvidó desde hace cinco años cuando inició la negociación con las Farc, y que no sólo sirvieron para desinstitucionalizar al país, sino para  mostrarle al ELN que entre más actos terroristas cometan, y más presionen al Gobierno Nacional más prebendas van a conseguir.

Presidente, la ausencia de justicia que no es nada distinto a la impunidad, para lo único que sirve es para envalentonar a los criminales e incentivar perversamente a la venganza.

@SamuelHoyosM

Publicado: febrero 16 de 2018